ÌìÃÀ´«Ã½ Insight
¿Cómo afecta la ²µ±ð´Ç±è´Ç±ôóپ±³¦²¹ al sistema sanitario?
El sistema sanitario está cada vez más condicionado por factores externos. Geo±ð³¦´Ç²Ô´Ç³¾Ã²¹, deuda y tecnologÃa redefinen su sostenibilidad.
La ²µ±ð´Ç±è´Ç±ôóپ±³¦²¹ condiciona cada vez más los sistemas sanitarios. Asà lo aseguró la profesora del ÌìÃÀ´«Ã½ Núria Mas en una sesión impartida en la , celebrado en Barcelona en colaboración con Deloitte.
Mas señala el creciente uso del poder económico para ejercer influencia polÃtica y lograr unos objetivos polÃticos que, a su vez, retroalimentan la ±ð³¦´Ç²Ô´Ç³¾Ã²¹. “Es lo que denominamos geo±ð³¦´Ç²Ô´Ç³¾Ã²¹â€�, precisa.
Puntos fuertes y débiles de Europa
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el riesgo geopolÃtico ha aumentado de forma sustancial en la última década, sobre todo en Europa. Si hasta ahora el PIB per cápita marcaba el rumbo de un paÃs, ahora gana peso el tamaño, porque otorga mayor poder de negociación.
Estados Unidos representa casi el 26% del PIB mundial, seguido de Europa con un 24 y, más atrás, China. Europa parte, pues, de una situación ventajosa, aunque lastrada por la fragmentación del territorio. Eso no obliga a que los 27 paÃses de la Unión Europa presenten un frente común, defiende Mas. A su criterio, establecer coaliciones de dos o tres paÃses dispuestos a avanzar más rápido es una solución igualmente válida.
Hay, además, un drenaje considerable: unos 500.000 millones de euros salen anualmente de Europa para invertirse fuera, sobre todo en Estados Unidos. Con los incentivos adecuados, parte de ese dinero podrÃa quedarse.
Un análisis de la Comisión Europea identifica 41 cuellos de botella estratégicos en las cadenas de suministro globales. En muchos de ellos, China depende de Europa para más del 80% de sus importaciones, con dependencias similares por parte de Estados Unidos. Una parte significativa de estos productos pertenece al ámbito sanitario y farmacéutico, lo que sitúa a Europa en una posición relevante a escala global.
Del conflicto bélico al recorte sanitario
El FMI anticipa una ligera desaceleración del crecimiento global, del 3,4% al 3,1%. No es un shock abrupto, pero sà una señal de enfriamiento. Europa aparece más expuesta que Estados Unidos, en gran medida por su mayor dependencia energética. Episodios como el conflicto en Irán tensionan el mercado energético global y su impacto en precios se transmite de inmediato.
Este proceso se transmite en cascada: el encarecimiento de la energÃa eleva primero los costes de producción y, después, los precios de alimentos y otros bienes, haciendo que la inflación sea más persistente. Los bancos centrales tienden a reaccionar subiendo los tipos de interés, lo que encarece la financiación.
El cuadro se agrava porque muchos paÃses ya operan con niveles elevados de deuda pública. España ronda el 100% del PIB, Francia se acerca al 120% con una tendencia al alza y Estados Unidos también presenta ratios significativamente elevados.
Eso implica que se intensificará la competencia entre las distintas ±ð³¦´Ç²Ô´Ç³¾Ã²¹s por atraer financiación; una presión que se acompañará del aumento del gasto en defensa. La evidencia histórica muestra que estos episodios disparan el déficit y el endeudamiento y, al mismo tiempo, desplazan el gasto de otras partidas. Entre ellas, de forma recurrente, .
Presiones en el sistema sanitario
En España, además, se observa un incremento del gasto sanitario privado, con alrededor del 26% del total financiado directamente por los hogares, frente al 13% de Alemania. Este diferencial puede interpretarse como una señal de inquietud creciente respecto a la capacidad futura del sistema.
A esta tendencia se suma el impacto del envejecimiento demográfico. España avanza con rapidez hacia una población más longeva, lo que conlleva un aumento de la prevalencia de enfermedades crónicas. En paralelo, el sistema afronta una presión adicional por el lado de la oferta: en torno al 34% de los médicos se jubilará en la próxima década.
La tecnologÃa al rescate de la sanidad
En este contexto, la tecnologÃa adquiere un papel central. La inteligencia artificial ya empieza a desplegarse en el ámbito sanitario, aunque todavÃa con menor intensidad que en sectores como el financiero. Sin embargo, la principal limitación no es tecnológica, sino estructural: la ausencia de una estrategia de datos. Cada hospital desarrolla sus propias soluciones desde cero, replicando capacidades y diluyendo el impacto agregado.
Existen, no obstante, ejemplos del potencial de transformación. La teledermatologÃa ha reducido los tiempos de espera hasta . En China, cada vez hay más operativos que miden la temperatura, la presión sanguÃnea y el nivel de oxÃgeno en sangre, emiten un diagnóstico, sugieren el tratamiento e incluso dispensan el medicamento. Asimismo, emergen modelos basados en monitorización continua, similares a centros de control en otros sectores, que permiten anticipar problemas antes de que ocurran.
Para consolidar estos avances, Mas propone abordar cinco cambios de fondo:
- Desarrollar una estrategia de datos. Sin datos, no hay avance.
- Reorganizar la provisión sanitaria aprovechando las capacidades tecnológicas disponibles.
- Revisar incentivos. Hoy se paga por actividad, no por resultados.
- Fomentar la colaboración público-privada.
- Asumir riesgos de forma medida.
En el entorno actual, concluye la profesora del ÌìÃÀ´«Ã½, la inacción deja de ser una opción neutral para convertirse, probablemente, en el mayor de los riesgos.
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