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Por qu茅 la reforma de las pensiones espa帽olas es insostenible
Las simulaciones hasta 2070 son claras: los ajustes de 2025 agravan el sistema en lugar de aliviarlo.
La marca un nuevo intento de asegurar el futuro del sistema p煤blico espa帽ol. Me temo que este esfuerzo ser谩 insuficiente.
Despu茅s de dos d茅cadas de reformas, ajustes y rectificaciones, los reformistas vuelven a tropezar con la misma piedra. Seg煤n el modelo que hemos desarrollado Juli谩n D铆az-Saavedra y yo, la 煤ltima reforma, aprobada entre 2022 y 2023, no solo no resuelve el problema, sino que lo agrava.
Nuestro estudio, titulado , muestra que las medidas dise帽adas para asegurar el futuro del sistema tienen un efecto m铆nimo y que, a largo plazo, podr铆an generar graves consecuencias fiscales y distributivas.
En busca de la sostenibilidad del modelo de pensiones
Las reformas de 2011 y 2013 llevaban a Espa帽a hacia un modelo de pensiones de 箩耻产颈濒补肠颈贸苍 m谩s sostenible, aunque , como se帽alamos en un estudio de 2016.
En 2021, el Gobierno presidido por Pedro S谩nchez revirti贸 esas reformas, elimin贸 el factor de sostenibilidad y el 铆ndice de revalorizaci贸n, y volvi贸 a actualizar las pensiones con el IPC. Esta contrarreforma encareci贸 sustancialmente las pensiones y volvi贸 a poner en tela de juicio la sostenibilidad del sistema.
Para compensar el d茅ficit resultante, las reformas param茅tricas posteriores modificaron las siguientes caracter铆sticas del sistema:
- El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que eleva el tipo de cotizaci贸n en 0,6 puntos porcentuales en 2023 y lo incrementa gradualmente hasta llegar a 1,2 puntos en 2029, nivel en el que se mantendr谩 de forma permanente. Los ingresos adicionales generados por el MEI se acumulan en un fondo de reserva destinado a compensar los desajustes entre las cotizaciones y el gasto en pensiones. Contra toda l贸gica econ贸mica este fondo est谩 completamente invertido en deuda p煤blica espa帽ola.
- La bonificaci贸n anual por cada a帽o trabajado m谩s all谩 de la edad ordinaria de 箩耻产颈濒补肠颈贸苍 pasa del 2% al 4%.
- El aumento del tope m谩ximo de cotizaci贸n y la pensi贸n m谩xima: el primero crecer谩 un 1,2% anual entre 2024 y 2050, mientras que la pensi贸n m谩xima lo har谩 un 0,1115% anual durante ese mismo periodo.
- La 鈥渃uota de solidaridad鈥�, una contribuci贸n adicional sobre los ingresos laborales que superen el m谩ximo de cotizaci贸n.
- La pensi贸n m铆nima de 箩耻产颈濒补肠颈贸苍 deber谩 alcanzar el 60% de la renta mediana en 2027.
Efectos de la reforma de pensiones
Para evaluar el impacto de estas reformas, utilizamos un modelo de generaciones solapadas que simula la 别肠辞苍辞尘铆补 espa帽ola hasta 2070, proyectando la evoluci贸n de la demograf铆a, la 别肠辞苍辞尘铆补 y la fiscalidad.
El resultado es inequ铆voco: estas reformas no consiguen restaurar la sostenibilidad del sistema. Seg煤n nuestras simulaciones, el gasto en pensiones pasar谩 del 12,9% del PIB en 2022 al 17,7% en 2050, mientras que los ingresos apenas variar谩n. En ese mismo a帽o, el d茅ficit alcanzar谩 el 6% del PIB, y si se pretendiera financiarlo con impuestos al consumo, el tipo del IVA tendr铆a que subir m谩s de doce puntos, hasta situarse en torno al 30%.
Los m谩s perjudicados
El impacto de estas medidas no es uniforme. Los trabajadores con mayores ingresos, especialmente los m谩s j贸venes, resultan claramente perjudicados: pagan m谩s cotizaciones, reciben proporcionalmente menos y no se benefician de la subida de las pensiones m铆nimas. Los trabajadores con salarios m谩s bajos, en cambio, obtienen una ligera mejora gracias al aumento de las prestaciones m铆nimas y a un tipo del IVA algo menor. En conjunto, los trabajadores con mayores niveles de ingresos 鈥揻undamentalmente los m谩s j贸venes y con mayor nivel educativo鈥� sufrir谩n p茅rdidas de bienestar equivalentes al 0,3% del PIB, es decir, a unos 4.500 millones de euros de 2025.
C贸mo recuperar la sostenibilidad de las pensiones
Todo ello lleva a una conclusi贸n dif铆cil de eludir: la reversi贸n de las reformas de 2021 es un error. Esa decisi贸n nos ha llevado a malgastar dos d茅cadas que podr铆an haberse aprovechado para poner en marcha reformas estructurales capaces de afrontar los desaf铆os demogr谩ficos y econ贸micos del pa铆s.
A nuestro juicio, Espa帽a necesita tres l铆neas de actuaci贸n. En primer lugar, deber铆a recuperar mecanismos autom谩ticos de ajuste que vinculen las pensiones a la esperanza de vida y al equilibrio financiero del sistema. En segundo lugar, deber铆a complementar el sistema p煤blico con cuentas individuales obligatorias que fomenten el ahorro previsional y reduzcan la presi贸n sobre el sistema de reparto. Y, en tercer lugar, deber铆a acompa帽ar las reformas con medidas compensatorias o incentivos fiscales que hagan que los cambios sean pol铆ticamente viables y socialmente asumibles.
Otros pa铆ses europeos han seguido este camino. Por ejemplo, Suecia combina un sistema p煤blico completamente sostenible con cuentas individuales nocionales, e Italia y Letonia aplican factores de sostenibilidad autom谩ticos. Espa帽a tambi茅n podr铆a hacerlo, pero para ello hacen falta un diagn贸stico correcto de los problemas del sistema, voluntad pol铆tica para solucionarlos y una visi贸n de largo plazo.
El envejecimiento de la poblaci贸n es un hecho innegable y los datos no perdonan. Cada a帽o sin una reforma estructural encarece la factura futura y dificulta el consenso. Necesitamos una reforma integral que garantice un sistema de pensiones sostenible y equitativo.
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