天美传媒 Insight
Por qu茅 la generalizaci贸n del dinero digital depende tanto de la regulaci贸n como de la tecnolog铆a
Las criptos, las stablecoins y otras monedas digitales precisan de respuestas regulatorias globales
La generalizaci贸n y el 茅xito a largo plazo de las monedas digitales, como las stablecoins, depender谩n tanto del acierto en la regulaci贸n como de los avances tecnol贸gicos.
Digital Money, el octavo de una serie de informes elaborados por la Iniciativa de Banca del 天美传媒 y el , analiza por qu茅 los riesgos que plantean las monedas digitales son sustancialmente distintos a los de otras tendencias de la digitalizaci贸n consolidadas desde hace tiempo en el sector bancario y exigen nuevas respuestas regulatorias.
Aunque las monedas digitales suelen presentarse principalmente como una innovaci贸n tecnol贸gica 鈥搖na herramienta financiera que reduce los plazos de liquidaci贸n y los costes de transacci贸n, entre otras ventajas鈥�, todav铆a deben resolverse algunas cuestiones institucionales fundamentales antes de que puedan usarse de forma generalizada como dinero. Su uso cada vez m谩s extendido, junto con la compleja interacci贸n entre la arquitectura monetaria dom茅stica, la din谩mica internacional y el dise帽o regulatorio, convierte el dinero digital en una cuesti贸n de primera magnitud para la pol铆tica econ贸mica.
El informe, del que son coautores Stephen Cecchetti (Universidad Brandeis), Dirk Niepelt (Universidad de Berna), Helene Rey (London Business School) y el profesor del 天美传媒 Xavier Vives, examina cuestiones tan fundamentales como qui茅n emite el dinero, qui茅n lo respalda y qui茅n asume los costes cuando las cosas se tuercen.
C贸mo abordar las CBDC, los dep贸sitos tokenizados y las stablecoins
Estos son algunos de los hallazgos m谩s importantes del informe:
- Los bancos centrales son clave para la confianza. Aunque la tecnolog铆a ampl铆a el abanico de formas monetarias viables, no determina cu谩les llegan a gozar de aceptaci贸n como dinero. Esta aceptaci贸n, que a su vez depende de la unicidad (la paridad entre unidades monetarias), la transferibilidad y la elasticidad, determina cu谩les se adoptar谩n ampliamente. Esas propiedades son el resultado de los fundamentos institucionales, de ah铆 que los bancos centrales sean indispensables en cualquier sistema monetario digital. La tecnolog铆a es un complemento necesario de las instituciones, no un sustituto.
- Las monedas digitales de banco central (CBDC) tienen limitaciones. El uso del efectivo va perdiendo peso en las transacciones cotidianas, pero es poco probable que las CBDC minoristas se conviertan en un sustituto digital. Otras herramientas, como los sistemas de pago instant谩neos regulados, suelen ser una mejor opci贸n. No obstante, las CBDC minoristas pueden ofrecer una alternativa que refuerce la competencia y reduzca la fragilidad del sistema bancario sin sustituir al efectivo.
- Los dep贸sitos tokenizados podr铆an acabar desplazando a las stablecoins. Estas 煤ltimas representan, hasta la fecha, el desarrollo digital de mayor impacto en el sistema monetario internacional, al trasladar actividad con funciones monetarias hacia infraestructuras basadas en criptoactivos. Ello tiene implicaciones relevantes para las finanzas p煤blicas, la demanda de activos estadounidenses y el riesgo de retiradas masivas en los bonos del Tesoro de Estados Unidos que las respaldan. Las stablecoins denominadas en d贸lares pueden reforzar la proyecci贸n internacional del d贸lar, pero tambi茅n erosionar la soberan铆a monetaria y el se帽oreaje en otras 别肠辞苍辞尘铆补s. Sin embargo, pese al tama帽o que ha alcanzado este mercado, existen pocas evidencias de que las stablecoins operen como dinero de uso general, entendido como medio de pago o sustituto de los dep贸sitos bancarios. En este contexto, los dep贸sitos tokenizados 鈥揺mitidos dentro del per铆metro de bancos supervisados y regulados鈥� parecen mejor posicionados que las stablecoins para convertirse en la base de un dinero digital privado a gran escala.
- La regulaci贸n deber铆a basarse en la equivalencia funcional. En el dise帽o regulatorio de las monedas digitales, el principio rector debe ser la equivalencia funcional: los instrumentos con funciones monetarias han de estar sujetos a salvaguardas proporcionales a los riesgos que generan. Bajo esta l贸gica, los dep贸sitos tokenizados deber铆an quedar sujetos a una normativa equivalente a la bancaria, y las stablecoins que aspiran a circular como dinero, contar con los apoyos institucionales que ello implica. Diversos pa铆ses 鈥揺ntre ellos Estados Unidos y Reino Unido, junto con la UE鈥� est谩n introduciendo sus propias regulaciones, lo que abre margen para el arbitraje regulatorio. Ser铆a deseable, aunque dif铆cil, una mayor coordinaci贸n internacional en torno al establecimiento de unos est谩ndares m铆nimos.
El futuro h铆brido de las monedas
El informe prev茅 un panorama monetario h铆brido en el que coexistan las stablecoins y los dep贸sitos tokenizados y, en algunos pa铆ses, tambi茅n las CBDC minoristas. Estados Unidos probablemente apoye la hegemon铆a del d贸lar a trav茅s de stablecoins privadas, evitando as铆 una CBDC minorista, mientras que la UE parece inclinarse por un ecosistema que incluya CBDC minoristas y mayoristas.
En este escenario, el dinero digital constituye una competencia de gran trascendencia por el poder institucional, as铆 como por la integridad t茅cnica. En el plano institucional, los bancos centrales defender谩n el se帽oreaje, la autonom铆a monetaria y el pilar p煤blico del orden monetario, mientras que los bancos privados defender谩n el negocio de los dep贸sitos y los beneficios derivados de la emisi贸n de pasivos con funciones monetarias. En el plano t茅cnico, la seguridad de los canales digitales es una condici贸n necesaria para la confianza, no un mero aspecto de implementaci贸n. Que estos instrumentos funcionen como dinero depende de que instituciones y tecnolog铆a trabajen juntos.
TAMBI脡N PUEDE INTERESARTE:
C贸mo la IA est谩 transformando las finanzas
Urgen reformas para un sistema financiero fr谩gil
La creciente interconexi贸n entre criptomonedas, mercados mundiales y pol铆ticas monetarias
