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驴惭别箩辞谤补谤谩 nuestra salud gracias a los datos?
El 26 Encuentro del Sector Sanitario analiz贸 la influencia de la IA, el big data, la sostenibilidad y otras tendencias
La profesora N煤ria Mas (d) modera un panel sobre tecnolog铆a y big data en salud.
25 de noviembre de 2019

驴Qu茅 sistema de salud queremos? 驴Y c贸mo pueden ayudarnos a conseguirlo tecnolog铆as como el big data y la IA, cuyo potencial es tan grande como los dilemas 茅ticos que plantea?
Son algunas de las cuestiones que se trataron en el , celebrado la semana pasada en el campus del 天美传媒 en Barcelona. El evento, que organiza anualmente el 天美传媒 en colaboraci贸n con McKinsey, tuvo por tema en esta edici贸n 鈥淎 la altura del desaf铆o: la sanidad primero鈥�. Bajo la direcci贸n acad茅mica de la profesora N煤ria Mas, las sesiones cubrieron desde el cambio impulsado por la tecnolog铆a hasta el paso a la sostenibilidad o c贸mo ser谩n los pacientes del futuro.
鈥淧rimero hemos de definir el sistema que queremos, es decir, la visi贸n. Eso influir谩 en los datos鈥�, subray贸 C茅sar Velasco, director de la Agencia de Calidad y Evaluaci贸n Sanitarias de Catalu帽a. En su opini贸n, lo contrario 鈥� dejar que los datos definan el sistema 鈥� es un error: 鈥淣ecesitamos debatir m谩s sobre visi贸n y menos sobre modelos de negocio鈥�.
Seg煤n Velasco, ahora mismo las cuestiones clave son: c贸mo ideamos el sistema y qu茅 valor tiene para la sociedad.
El big data y sus dilemas morales
Los temas m谩s discutidos fueron los relacionados con la tecnolog铆a, sobre todo el big data y la IA. Se cree que esta 煤ltima tiene un potencial enorme para diagnosticar enfermedades, determinar tratamientos o predecir riesgos de salud.
El problema es que depende de los datos personales que proporcionamos a las m谩quinas, lo cual suscita no pocos dilemas morales, ya sea el manejo de esos datos o c贸mo saber si el uso que de ellos hacen los algoritmos es 茅tico.
Hablando sobre medicina de precisi贸n, Michal Rosen-Zvi, director de inform谩tica de la salud en IBM Research, observ贸: 鈥淟a IA puede ofrecer el medicamento adecuado que necesita cada persona en cada momento. Pero, para ello, necesitamos acceder a los datos鈥�.
La soluci贸n pasa, en cierta medida, por una mejor custodia de nuestros datos. 鈥溌縏enemos claro para qu茅 los quiere una empresa?鈥�, pregunt贸 Elena Bonfiglioli, directora de salud y ciencias de la vida de Microsoft para Europa, Oriente Medio y 脕frica, dando a entender que la gente no permite el uso de sus datos precisamente porque no saben qu茅 se va a hacer con ellos.
Jonathan Jenkins, senior principal en QuantumBlack, observ贸 que las soluciones al problema de los algoritmos surgir谩n a medida que se desarrolle la 鈥淚A explicable鈥�, una nueva 谩rea que precisa c贸mo y por qu茅 los algoritmos toman una decisi贸n o hacen una predicci贸n determinada.
Para Jenkins, 鈥渃oncluir que el dilema moral es complicado y, por tanto, no abordarlo, es como si un equipo de param茅dicos no cruzara una calle para atender a un paciente鈥�. Despu茅s de todo, las ventajas del uso de datos son exponenciales, tal y como puso de manifiesto la campa帽a 鈥淟os datos salvan vidas鈥� en el Reino Unido.
驴De qui茅n son los datos?
Los argumentos 茅ticos no pueden cobrar impulso si no nos preguntamos antes de qui茅n son los datos. 驴De los ciudadanos, del sistema p煤blico, del Gobierno? La respuesta depende de cada pa铆s o regi贸n. As铆, en Europa son los ciudadanos los que tienen el control.
Pero el modelo europeo no est谩 exento de dificultades, porque los ciudadanos deben dar su permiso a cada paso. Una manera eficaz de salvar este obst谩culo, puso como ejemplo Jenkins, son los relojes equipados con un mecanismo especial que permite obtener datos sobre el consumo de tabaco solo con que el usuario marque una casilla.
鈥淒ado que los usuarios ceden pocos datos鈥�, se帽al贸, 鈥渄ebemos usar mejor los que tenemos. Y esto, en parte, exige establecer v铆nculos con el estilo de vida y obtener una visi贸n longitudinal鈥�.
En Europa, en definitiva, los datos est谩n ah铆 pero los tiene su propietario.
Para Velasco, 鈥渓o que desde luego no necesitamos es alentar la introducci贸n de m谩s datos en el sistema鈥�. Descart贸 la posibilidad de ignorar los derechos de los ciudadanos e imitar el modelo estadounidense. De hacerlo, 鈥渃onvertir铆amos el registro m茅dico electr贸nico en el principal almac茅n de datos. Esa no es nuestra visi贸n鈥�.
Seg煤n Bonfiglioli, 鈥渘uestra visi贸n de futuro no es un 煤nico propietario de los datos, ni siquiera solo unos cuantos. Los datos pueden ser un igualador incre铆ble si se gestionan adecuadamente. Pero necesitamos que la propiedad est茅 distribuida y claridad de prop贸sito鈥�.
Implicar al sistema p煤blico en la recolecci贸n de datos ser铆a una receta para el desastre, asegur贸 Velasco. 鈥淓n cuanto incorporas los datos a tus tareas, pasas a ser responsable del uso que se haga de ellos. El sistema p煤blico tiene otras responsabilidades civiles鈥�.
Si Europa ha estado a la vanguardia en la regulaci贸n del uso de los datos, es probable que tambi茅n lo haga en los relativos a la salud.
Visi贸n a corto y a largo plazo
Jenkins inst贸 a debatir sobre cu谩les son las oportunidades a corto y a largo plazo de la IA.
La clave, apunt贸, es ser visionarios, pero tambi茅n pragm谩ticos. Las oportunidades actuales, como mejorar la eficiencia mediante el talento y la tecnolog铆a, 鈥渟e deben equilibrar con medidas para crear capacidades organizacionales que permitan avanzar hacia un futuro m谩s visionario鈥�.
Velasco concluy贸: 鈥淓n el corto plazo, y como solemos hacer con todas las innovaciones tecnol贸gicas, sobreestimamos la IA. Pero en el largo, la infravaloramos鈥�.


