天美传媒 Insight
Movilidad, clave para rebajar la tasa de paro
Ante la creciente apuesta por la internacionalizaci贸n de las plantillas, las empresas deben buscar formas para animar a los trabajadores a trasladarse donde el negocio lo necesite.
Las empresas espa帽olas apuestan cada vez m谩s fuerte por los mercados internacionales. Necesitan mover su capital humano a los pa铆ses en que se implantan. Y la globalizaci贸n tiene otra cara: la de las f谩bricas que huyen de los pa铆ses ricos en busca de mano de obra m谩s barata. Eso obliga a muchos trabajadores a buscar un nuevo empleo.
Si se mejora la movilidad los trabajadores, que se encuentran en zonas con poca oferta de empleo, en lugar de quedarse en ella y aumentar los n煤meros del paro, se trasladar铆an a zonas donde hay m谩s ofertas de trabajo. De esa manera se reduce el paro y se baja el nivel de "paro friccional" de la econom铆a espa帽ola. Esto aumentar铆a la productividad de las empresas y de la econom铆a en general sin tensiones inflacionistas, los motivos son fundamentalmente dos, en primer lugar los salarios no presionar铆an al alza, y en segundo lugar porque cuando hay m谩s empleados la demanda global aumenta y el PIB tambi茅n. Estos hechos justifican la oportunidad de este estudio en el que se analiza las formas de mejorar la movilidad geogr谩fica en la empresa y se ponen de manifiesto los efectos beneficiosos de esta. El hecho de disponer de personal competente en todas las zonas geogr谩ficas es absolutamente necesario para mejorar la competitividad empresarial.
La movilidad laboral podr铆a ser la respuesta a estos problemas, ya que es m谩s probable encontrar un empleo en una regi贸n o un sector en expansi贸n. Por desgracia, cambiar de residencia en busca de trabajo todav铆a es inusual. Y sin perspectivas de mejora, puesto los trabajadores espa帽oles cada vez se muestran m谩s reacios al desplazamiento. S贸lo as铆 se explica que, por ejemplo, en 2008, Andaluc铆a sufra una tasa de paro media del 14, % con una tasa de temporalidad de m谩s del 45%, mientras que en Madrid est谩 en el 6,4% y Catalu帽a en el 6,6%, M谩s preocupante a煤n es el desempleo de j贸venes, entre un 14% y un 25 % seg煤n las regiones. Jos茅 Ram贸n Pin, Pilar Garc铆a Lombard铆a, Angela Gallifa, Miguel Quintanilla y Lourdes Susaeta (天美传媒) lo analizan en "". Los autores repasan el estado de la cuesti贸n tanto en Europa como en Espa帽a y presentan los frenos e impulsores de la movilidad.
Europa, 驴un mercado 煤nico?
Uno de cada tres europeos se ha trasladado, a lo largo de su vida, a otra regi贸n. La mayor铆a lo han hecho dentro de su propio pa铆s. Respecto a la formaci贸n, un 12% declara haber participado en alg煤n programa de ense帽anza en el extranjero. Precisamente la formaci贸n es un factor relevante hacia la movilidad: 茅sta es m谩s frecuente entre los trabajadores con m谩s estudios. En el otro extremo, personas con menor formaci贸n, de edad avanzada y mujeres. No son los 煤nicos, ya que el 70% de los europeos no tiene intenci贸n de moverse en el futuro, b谩sicamente porque ya est谩 satisfecho con su lugar de residencia. Creen firmemente en la libertad para desplazarse de un pa铆s a otro, pero para ellos la desaparici贸n de las aduanas no ha eliminado todas las barreras. Las dificultades m谩s comunes son el idioma, las diferencias culturales o la dificultad para acceder a los servicios sociales y a la convalidaci贸n de sus estudios.
Espa帽a, luces y sombras
Espa帽a es el tercer pa铆s de la UE que m谩s ha reducido su paro, pasando del 15% a mediados de los noventa al 9,2% en 2008 seg煤n el Eurostat. Pero todav铆a hay problemas, y si no se solucionan podr铆an echar por tierra todos los avances. Uno es el desempleo femenino. Si bien es cierto que las mujeres han mejorado sus niveles de ocupaci贸n, todav铆a doblan la tasa de paro masculina.
Respecto a la movilidad, Espa帽a est谩 lejos del resto de la Uni贸n Europea. Los autores denuncian una situaci贸n que comienza a darse con frecuencia: en algunas regiones las empresas tienen dificultad para encontrar trabajadores que cubran sus necesidades mientras en otras zonas se disparan las tasas de paro. As铆, en un mismo pa铆s se encuentran niveles de desempleo tan dispares como el 18,98% de Extremadura y el 6,3% de Arag贸n. Estos desajustes entre oferta y demanda no se producen s贸lo a nivel auton贸mico, sino tambi茅n en los mercados locales. Adem谩s, el a帽o 2007 vio como, por primera vez en cinco a帽os, se reduc铆an ligeramente los niveles de movilidad. Los que s铆 se mueven viajan sobretodo desde C谩diz, Sevilla o C贸rdoba a Madrid, Barcelona o M谩laga. Suelen ser personas de entre 25 y 34 a帽os, la mayor铆a varones. Tienen o bien estudios superiores, o bien un nivel inferior a la ESO, y muchos trabajan en la agricultura o en los servicios.
驴Por qu茅 moverse?
La movilidad supone, casi siempre, una promoci贸n y una mejora de las condiciones econ贸micas para el trabajador. La subida del sueldo suele ir acompa帽ada, en los traslados internacionales, de un esfuerzo de la empresa para acomodar al empleado y su familia de la mejor manera posible. Para el trabajador, la movilidad supone adem谩s toda una experiencia personal. El descubrir nuevas culturas y realidades abre la mente: las cosas que antes parec铆an de una manera ahora se pueden ver de otra. Es algo que el empleado gana para s铆 mismo, algo que la empresa perder谩 si decide prescindir de 茅l. Pero eso no quiere decir que las compa帽铆as no ganen nada.
Las empresas que den el salto m谩s all谩 de sus fronteras necesitan trabajadores capaces de moverse. Iniciar proyectos en nuevos territorios siempre es m谩s seguro si se puede poner al frente a empleados con experiencia dentro de la empresa. La movilidad tambi茅n supone una pieza clave en la gesti贸n del conocimiento dentro de una organizaci贸n, especialmente si 茅sta es global. Tener una plantilla con una proporci贸n suficiente de empleados dispuestos a trasladarse significa que la empresa goza de mucha m谩s flexibilidad para adaptarse a las condiciones del mercado.
Frenos e impulsores
Los beneficios est谩n ah铆 pero las empresas deben tener en cuenta ciertos riegos a la hora de ofrecer esta alternativa. Los traslados pueden generar un desarraigo cultural, familiar y social en el empleado. Un cambio de pa铆s puede generar desubicaci贸n y problemas para la familia del empleado. Seguramente la carrera de su c贸nyuge se ver谩 perjudicada, y si tienen hijos 茅stos pueden pasar apuros al cambiar de sistema educativo, sobretodo si tienen que aprender un nuevo idioma. La cuesti贸n de la lengua es crucial para la movilidad y es uno de los frenos m谩s importantes, al igual que una actitud cerrada o un cierto localismo. Todo deriva de un sistema educativo, el espa帽ol, que hasta el d铆a de hoy todav铆a no ha desarrollado su vocaci贸n universal. Y todav铆a queda otra cuesti贸n b谩sica: el regreso. Si los empleados no tienen claro cuando y en qu茅 condiciones volver谩n a su pa铆s o regi贸n de origen, se mostrar谩n mucho m谩s reticentes al traslado. Pero al margen de asegurar muy bien estas condiciones, 驴qu茅 m谩s puede hacer la empresa para favorecer la movilidad?
Lo primero es generar una cultura y una actitud positivas respecto al traslado. Eso pasa por establecer medios de comunicaci贸n fluidos que eviten la sensaci贸n de estar aislado en el nuevo destino, o instaurar programas de intercambio de trabajadores para favorecer la mezcla de culturas. Endesa, por ejemplo, tiene un programa de desarrollo internacional para titulados con unos cinco a帽os de experiencia. Ni tan siquiera hace falta ir al extranjero: NH Hoteles forma a sus empleados en distintos establecimientos espa帽oles durante 12 meses. De cara al traslado, la empresa debe integrar al expatriado mediante el uso de redes sociales en el pa铆s de destino, y darle soporte en todas las cuestiones fiscales. El apoyo a la familia puede ser activo: Ikea contrata un servicio de colocaci贸n para los c贸nyuges de sus desplazados, mientras que Danone opta por asignarles un presupuesto anual para viajes al pa铆s de origen. Pensando en los hijos, American Express ofrece ayudas para el colegio. Tampoco hay que olvidar los factores m谩s obvios: cuantos m谩s promociones e incentivos econ贸micos se asocie a un traslado, mejor. Igualmente, la empresa debe invitar a los empleados a aprender idiomas.
Las instituciones tambi茅n cuentan
Trabajadores y empresas son los protagonistas principales de esta historia, pero no hay que olvidar al gobierno y a los sindicatos. Las administraciones tienen muchas cuentas pendientes en el apoyo de la movilidad geogr谩fica. Para empezar, hay que resolver el problema del acceso a la vivienda, que sigue siendo demasiado cara. Luego, la educaci贸n, que como m铆nimo ha de pulir la cuesti贸n de los idiomas. A su vez los sindicatos podr铆an negociar convenios colectivos que tengan en cuenta los traslados en lugar de dificultarlos. Cierto, hay que defender el derecho del empleado a permanecer en su residencia, pero tambi茅n es cierto que un exceso de trabas provoca un inmovilismo que, a la larga, perjudica a los propios asalariados.
Del acierto que tengan gobiernos, sindicatos, empresas y trabajadores a la hora de potenciar la movilidad depender谩, en parte, el futuro del mercado laboral espa帽ol. Porque la reducci贸n del paro no pasa tan s贸lo por ser m谩s productivos, sino tambi茅n m谩s flexibles y abiertos. Ahora que tanto se habla de la responsabilidad social corporativa, se puede decir que incentivar la movilidad no es un mero problema macroecon贸mico: es una necesidad social.
