天美传媒 Insight
No existe talla 煤nica para la RSC
La idea de transferir los modelos de RSC de un pa铆s a otro es err贸nea y probablemente causar铆a m谩s problemas de los que resolver铆a: los autores insisten en que la diversidad no se puede negar.
Para muchas empresas, aspectos como la globalizaci贸n y el cambio clim谩tico suponen nuevos retos por lo que respecta a su responsabilidad hacia la sociedad.
Para conseguir la uniformidad y la cooperaci贸n, las empresas pueden caer en la tentaci贸n de aplicar un c贸digo universal de responsabilidad social corporativa (RSC). Sin embargo, Antonio Argando帽a, del 天美传媒, y Heidi von Weltzein Hoivik, de la Norwegian School of Management, consideran que este enfoque es poco realista.
En "" ("Responsabilidad social corporativa: no hay soluci贸n que valga para todo"), los autores argumentan que un enfoque general puede ignorar los principios esenciales de la responsabilidad social, como reconocer las diferencias entre pa铆ses y contextos. Y, lo m谩s importante, podr铆a dejar de lado la dimensi贸n 茅迟颈肠补, base de todas estas acciones.
A partir de debates con expertos en 茅迟颈肠补 empresarial, 茅迟颈肠补 social y otras disciplinas clave, los autores ofrecen su visi贸n sobre el tema, que puede resultar 煤til a los directivos con intenci贸n de vigorizar los modelos sociales de su empresa en esta 茅poca de grandes cambios.
Mantener el enfoque correcto
La 茅迟颈肠补, o la responsabilidad moral, es el n煤cleo de la RSC. Son varias las definiciones de RSC, as铆 como las declaraciones de misi贸n de muchas empresas, que incluyen la dimensi贸n 茅迟颈肠补. Sin embargo, a menudo s贸lo se encuentra de forma impl铆cita.
A veces, la 茅迟颈肠补 se pierde cuando se traduce a un entorno organizacional o a sistemas de gesti贸n. Si se centra casi toda la atenci贸n en cumplir normas y reducir riesgos, es f谩cil olvidar que la 茅迟颈肠补 es la verdadera base de todo esto. Los autores destacan que el motivo principal que lleva a una empresa a actuar de forma responsable es "hacer lo correcto, incluso cuando nadie lo ve".
C贸mo definir la RSC
El t茅rmino RSC tiende a eludir el consenso. Para algunos, es el resultado del di谩logo entre la empresa y sus grupos de inter茅s, tanto internos como externos, sobre las obligaciones que tiene la primera y las expectativas de estos 煤ltimos. Se trata de aceptar que las empresas no viven aisladas. No consiste en una "herramienta" de gesti贸n, aunque sin lugar a dudas deber铆a incluirse como parte de la estrategia de una empresa.
Uno de los retos de los directivos es c贸mo responder a las diversas demandas de sus grupos de inter茅s de forma adecuada desde un punto de vista moral. La manera de atender estas demandas depende del contexto empresarial. Adem谩s, las demandas de los grupos de inter茅s, as铆 como la respuesta por parte de la direcci贸n, pueden cambiar con el paso del tiempo, seg煤n las diferentes comunidades o incluso dentro de una misma comunidad.
As铆, cuando los directivos consideran el papel de sus empresas en la sociedad, no lo hacen a partir de un modelo abstracto, sino de su particular marco de actuaci贸n. Este contexto est谩 formado por varios factores (geogr谩ficos, sociales, pol铆ticos, religiosos) y var铆a seg煤n el lugar y las circunstancias.
Debido a estas interrelaciones entre directivos y las estructuras de poder, los autores sostienen que la RSC deber铆a considerarse como un proceso evolutivo constante que cambia y se adapta con el paso del tiempo. A pesar de que puedan parecer diferentes en la actualidad, las acciones responsables socialmente han existido desde antes de la Revoluci贸n Industrial, y a lo largo de la Historia las empresas se han visto obligadas a dar respuestas.
Existen varios ejemplos hist贸ricos en Europa. Uno es la Caja de Pensiones para la Vejez y Ahorros. El est铆mulo que llev贸 a su creaci贸n no fue entendido fuera del contexto espec铆fico en el que se enmarcaba Espa帽a a principios del siglo XX. En este caso, la 茅迟颈肠补 se inspir贸 en las ra铆ces religiosas de su fundador. En Alemania, muchas empresas asumieron acciones para fomentar el bienestar como parte de su responsabilidad social, mucho antes de que los gobiernos se ocuparan de esta tarea.
En los Estados Unidos, la idea de que las empresas deb铆an algo a la sociedad m谩s all谩 de los beneficios obtenidos surgi贸 sobre la mitad del siglo XX y, finalmente, se extendi贸.
Reconocer las diferencias
A causa de estas variaciones, tiene sentido que no exista un 煤nico modelo de RSC. Adem谩s, en el caso de Europa y los Estados Unidos, ha habido y habr谩 diferencias significativas.
Por ejemplo, al comparar las caracter铆sticas de la RSC en Europa y los Estados Unidos, observamos que se emplean diferentes filosof铆as de trabajo. En general, la cultura anglo-americana es m谩s individualista y legalista, y entiende los derechos humanos como libertad para que los estados puedan intervenir. En cambio, la cultura continental europea est谩 generalmente m谩s orientada a la comunidad, se mueve menos por los resultados y entiende m谩s los derechos humanos como libertad para poder participar en la toma de decisiones sociales.
Actualmente, los modelos de RSC se enfrentan a nuevos retos, como los problemas ambientales, pero las diferencias entre Europa y Am茅rica persistir谩n. El reto est谩 en mantener un contrato social nacional que se incluya en un contexto m谩s amplio, globalizado, competitivo y din谩mico, en el que tambi茅n existen otros factores econ贸micos y legales.
Por tanto, la idea de transferir los modelos de RSC de un pa铆s a otro es err贸nea y probablemente causar铆a m谩s problemas de los que resolver铆a: los autores insisten en que la diversidad no se puede negar.
Suecia es un claro ejemplo. All铆, hace tiempo que los empresarios, los sindicatos y el gobierno consideran sus responsabilidades dentro de un marco nacional ampliamente aceptado. La imposici贸n de un concepto global de RSC no funcionar铆a. En primer lugar, esto no corresponder铆a a sus propias necesidades e intereses, sino que supondr铆a una reacci贸n a los problemas de otro lugar, ya sea en relaci贸n a los derechos humanos, el medio ambiente o la reforma financiera. En segundo lugar, a pesar de que interesar铆a a los acad茅micos y a los medios de comunicaci贸n, no lo har铆a a los principales partidarios del modelo sueco tradicional.
A fin de superar estos choques culturales, una idea ser铆a permitir la aparici贸n de un concepto de RSC que incluyera dos niveles: uno destinado a las empresas locales que operan dentro de un determinado pa铆s, conforme a las responsabilidades tradicionales que del estado de bienestar, y otro destinado a las multinacionales que operan en diferentes pa铆ses.
Aunque por motivos pr谩cticos ser铆a deseable, un modelo universal de RSC podr铆a resultar contraproducente. Seg煤n los autores, es posible que la mejor manera de avanzar sea adaptando los modelos existentes caso por caso. De hecho, cuando se trata de conservar el potencial y el n煤cleo 茅tico de la RSC, no existe una talla 煤nica.
