天美传媒 Insight
Los riesgos para la salud de la atenci贸n m茅dica dirigida
La atenci贸n m茅dica dirigida (managed care) constituye un intento de controlar los costes de la asistencia sanitaria. Uno de sus posibles efectos colaterales podr铆a ser que los hospitales se muestren cada vez m谩s reacios a invertir en nueva (y costosa) tecnolog铆a.
Uno de los cambios m谩s destacados que ha sufrido el mercado de la asistencia sanitaria a lo largo de esta 煤ltima d茅cada ha sido la sustituci贸n del tradicional sistema de seguros por lo que se conoce como medicina gestionada (managed care). Antiguamente, las compa帽铆as aseguradoras pagaban a los centros de salud unos 芦honorarios por servicios禄, con muy pocos controles sobre el uso, y permit铆an a los pacientes un acceso ilimitado al centro que hubieran elegido. Ahora, la medicina gestionada pone restricciones a los pacientes y al uso de los centros m茅dicos con el prop贸sito de controlar los costes.
En el art铆culo "" publicado en el "Journal of Health Economics", N煤ria Mas y Janice Seinfeld, del 天美传媒, analizan si esa preocupaci贸n por controlar los costes repercute en la asistencia al paciente. Se centran especialmente en averiguar si el ahorro hace a los hospitales m谩s reticentes a adquirir nueva y costosa tecnolog铆a, incluso aunque esta tecnolog铆a pueda beneficiar a sus pacientes.
Asistencia m茅dica dirigida
La asistencia m茅dica dirigida implica que los m茅dicos de atenci贸n primaria reciben una cantidad preestablecida por paciente asegurado, independientemente del n煤mero y del tipo de asistencia o tratamiento que realicen. Por tanto, los hospitales se enfrentan a una estructura de pagos que fomenta un uso inferior de cuidados m茅dicos.
Adem谩s, los pacientes disponen de un n煤mero m谩s reducido de centros para elegir, dado que su asistencia sanitaria cubre solo una red predeterminada de instalaciones. E incluso dentro de esa red, la asistencia m茅dica dirigida exige a los pacientes acudir a un m茅dico de atenci贸n primaria antes de recibir un volante para un especialista.
Estas restricciones var铆an en funci贸n de la compa帽铆a. Pero las compa帽铆as de asistencia m茅dica dirigida que ofrecen una asistencia y una provisi贸n de servicios de salud completamente integrados, son las m谩s restrictivas.
Poder de negociaci贸n
La asistencia m茅dica dirigida puede afectar de diferente manera a la adopci贸n de tecnolog铆a. Por un lado, gracias a su gran participaci贸n en el mercado, estas compa帽铆as han aumentado de forma considerable su poder de negociaci贸n con los hospitales, lo que les ha valido una reducci贸n de los precios por parte de m茅dicos y centros privados de salud.
En vista de que la estructura de pagos fomenta una reducci贸n del uso de la asistencia m茅dica, los m茅dicos de asistencia primaria han pasado a ser una especie de 芦supervisores禄, limitando el acceso a los pacientes a tratamientos costosos de alta tecnolog铆a.
Sin embargo, 茅sta es s贸lo una cara de la moneda en lo que al poder de negociaci贸n se refiere. Y es que, al bajar con los a帽os el coste de ciertos servicios m茅dicos, gracias a ala tecnolog铆a, los hospita
les tambi茅n est谩n en posici贸n de negociar con las aseguradoras una reducci贸n de los precios.
Adoptar nueva tecnolog铆a, por tanto, se convierte en una importante herramienta de negociaci贸n. Cuantas m谩s tecnolog铆as m茅dicas tenga un hospital, m谩s se sentir谩 obligada una compa帽铆a aseguradora a ofrecer a los pacientes acceso a ese hospital en concreto. Por ese motivo, los hospitales podr铆an considerar la posibilidad de adoptar m谩s tecnolog铆a a fin de hacer caer de nuevo en su favor la balanza del poder.
Repercusiones pol铆ticas
Lamentablemente, lo que suena tan bien en la teor铆a no siempre ocurre en la pr谩ctica. El estudio refleja que la asistencia m茅dica sanitaria, y especialmente las compa帽铆as que ofrecen asistencia m茅dica dirigida, condiciona negativamente la adopci贸n de tecnolog铆as por parte de los hospitales. Este dato es consecuente con cada una de las 13 tecnolog铆as examinadas.
El efecto es incluso mayor en las tecnolog铆as que aparecieron en la d茅cada de los 90, cuando la asistencia m茅dica dirigida hab铆a pasado a convertirse en la modalidad m谩s generalizada de seguro de salud.
El efecto negativo de la asistencia m茅dica dirigida en la adopci贸n de tecnolog铆a podr铆a tener importantes repercusiones pol铆ticas. Por una parte, el managed care podr铆a ralentizar el aumento de los costes de la asistencia sanitaria. De hecho, los resultados indican que la asistencia sanitaria dirigida est谩 afectando a la disponibilidad de tecnolog铆as m茅dicas, al cambiar los incentivos asociados con su adquisici贸n. Es cierto que el managed care podr铆a estar favoreciendo en cierta medida la reducci贸n de costes en el mercado de la asistencia sanitaria, pero lo consigue limitando la disponibilidad de tecnolog铆a.
Estos resultados sugieren que la asistencia m茅dica dirigida podr铆a estar afectando negativamente la calidad de la atenci贸n al paciente, limitando la disponibilidad de tecnolog铆as. No obstante, hay que investigar m谩s para entender los aut茅nticos efectos secundarios del managed care en la atenci贸n a los pacientes. Tal vez, la asistencia m茅dica sanitaria est茅 煤nicamente eliminando la duplicaci贸n de tecnolog铆as, aumentando as铆 el uso de las m谩quinas o los tratamientos ya existentes.
Las autoras sugieren que habr铆a que centrarse m谩s en entender el proceso de adopci贸n que realiza el hospital, considerando cada tecnolog铆a por separado y analizando los aspectos que podr铆an afectar a la decisi贸n de 茅ste de adoptar dicha tecnolog铆a.
Sobre el estudio
Las autoras analizaron los datos de 5.390 hospitales de Estados Unidos por lo que respecta a la adopci贸n de 13 tecnolog铆as diferentes usadas en radiolog铆a diagn贸stica, radioterapia y cuidados card铆acos. Se basaron en datos de 1982 a 1995, periodo en que la medicina gestionada se extendi贸 de forma considerable. Clasificaron los datos en base a diferentes criterios: tama帽o del hospital, n煤mero de camas, tipo de propiedad. Se supone que un hospital universitario, por ejemplo, adquiere antes nueva tecnolog铆a que un hospital normal (dado que el universitario, en un principio, invierte m谩s en investigaci贸n y desarrollo); y algunos hospitales p煤blicos imponen un umbral de gastos para la compra de equipamiento, lo que podr铆a frenar la adopci贸n de tecnolog铆a. Por otro lado, clasificaron las 13 tecnolog铆as en funci贸n de los niveles de coste-retorno.
