天美传媒 Insight
驴Podemos salir de la actual trampa de deuda?
En el 煤ltimo a帽o, los gobiernos de todo el mundo han incurrido en una asombrosa cantidad de deuda para luchar contra la COVID-19. Jordi Gual y Pedro Videla analizan c贸mo pueden salir de ella.
EE.UU., Europa, China, Jap贸n... Las grandes econom铆as de todo el mundo han incrementado su deuda p煤blica una media del 25% a lo largo del 煤ltimo a帽o, hasta situarlo en un 120% del PIB. China se ha endeudado hasta un 50 % de su PIB y Estados Unidos est谩 en el nivel de la II Guerra Mundial.
Para el profesor del 天美传媒 Pedro Videla, se trata de una situaci贸n sin precedentes en tiempos de paz. Lo cierto es que ya desde 1980 los gobiernos generalmente han gastado m谩s de lo que ingresan para paliar los altibajos de los ciclos econ贸micos, sobre todo la crisis financiera mundial de 2007-2008.
La COVID-19 no ha hecho m谩s que agravar esta situaci贸n. No solo los gobiernos han aumentado gasto p煤blico apalanc谩ndose en la deuda, sino que se ha producido un desplome del crecimiento.
Adem谩s, los principales compradores de la deuda en este 煤ltimo a帽o son los bancos centrales del mundo. Ello redunda en unas tasas de inter茅s especialmente bajas, e incluso negativas.
Eso ha provocado que endeudarse sea pr谩cticamente gratuito para la mayor铆a de las econom铆as avanzadas. Es lo que conocemos como la trampa de deuda, asegur贸 el profesor del 天美传媒 Jordi Gual. Y, cuanto mayor sea el nivel de deuda de un pa铆s, m谩s dif铆cil ser谩 salir solo con crecimiento.
Lecciones del pasado, herramientas para el futuro
Gual examin贸 algunas de las herramientas y pol铆ticas que se han utilizado en el pasado para gestionar la deuda: el crecimiento econ贸mico; el super谩vit presupuestario primario; la inflaci贸n moderada y prevista (no estamos hablando de hiperinflaci贸n); la represi贸n financiera (pol铆tica gubernamental que fija los tipos de inter茅s nominales en presencia de inflaci贸n, reduciendo el pago de intereses --servicio de la deuda-- del gobierno); la reestructuraci贸n o impago; o una combinaci贸n de varias de ellas.
Lo que est谩 claro es que no hay una soluci贸n 煤nica al problema de la deuda al que se enfrenta el mundo.
Por un lado, el crecimiento es dif铆cil en los pa铆ses con grandes deudas de servicio, puesto que los recursos se dedican a pagar la deuda y no al desarrollo. Los super谩vits presupuestarios requieren austeridad, una medida muy impopular social y pol铆ticamente que adem谩s puede socavar el crecimiento. La inflaci贸n no ayudar铆a a los pa铆ses que tienen deuda en divisas extranjeras (como ocurre con las econom铆as de la eurozona). La represi贸n financiera es complicada para los pa铆ses con plena movilidad de capital.
Por otro lado, no se puede descartar la reestructuraci贸n y el impago, aunque no es la receta para la salud econ贸mica a largo plazo. Eso significa que cualquier soluci贸n probablemente implicar谩 una bater铆a de medidas.
Lo que viene (y lo que no)
Europa no tiene los recursos para poner fin a unos tipos de inter茅s inusitadamente bajos. Solo Estados Unidos tiene la capacidad para actuar pero es improbable que lo haga, porque se trata de una medida que pone muy nerviosos a los mercados.
Gual calific贸 de disparatada la teor铆a de que los pa铆ses con moneda propia pueden emitir tanta moneda como necesiten para saldar su deuda, con la inflaci贸n como 煤nico l铆mite.
Respecto a la inflaci贸n, no se ha producido un aumento en los 煤ltimos 20 a帽os, probablemente frenada por la globalizaci贸n y los avances tecnol贸gicos. Sin embargo, los profesores del 天美传媒 recordaron que el dinero inyectado en la anterior crisis no se destin贸 al p煤blico, sino directamente a los bancos. En estos momentos, en Estados Unidos el presidente Biden ha aprobado un paquete de medidas que llegar谩 a los ciudadanos. Veremos si eso se traduce en un incremento del precio de los productos, igual que hemos visto un aumento del precio de los activos. En este sentido, advirtieron los ponentes, es necesario vigilar el riesgo de burbujas, puesto que da帽an la econom铆a a largo plazo.
En Espa帽a, la subida de impuesta ser谩 inevitable, pero ello lastrar谩 su econom铆a, que registra una baja productividad. Gual record贸 la importancia de dise帽ar unos impuestos eficientes, gravando sobre todo partidas que no sean movibles.
Independientemente de la complejidad de la tarea, los gobiernos deben hacer de la reducci贸n de la deuda una de sus prioridades en el futuro. Como concluy贸 Gual, los gobiernos deben salir de la trampa de la deuda. No les queda otra.
