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脡bola: c贸mo gestionar una pandemia para salvar vidas
Dos expertos en 茅bola explican la importancia de estar preparados, ofrecer una respuesta r谩pida y coordinada, e involucrar a toda la comunidad durante la gesti贸n de una epidemia.
"M谩s vale prevenir que curar". Este dicho popular fue una de las claves en la lucha contra la epidemia del 茅bola en el 脕蹿谤颈肠补 subsahariana, donde en menos de un a帽o hubo unos 24.000 infectados y m谩s de 10.000 fallecidos por este virus. Su propagaci贸n se vio acelerada en parte por un fen贸meno que solo ha hecho cobrar protagonismo desde que la enfermedad se identific贸 por primera vez en 1976: la globalizaci贸n.
"Con una movilidad global creciente", explica Peter Piot, miembro del equipo que descubri贸 el virus del 茅bola hace 40 a帽os y director de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, "las epidemias en el otro lado del mundo son una amenaza para todos".
Como advierte Jos茅 F茅lix Hoyo, actual presidente de M茅dicos del Mundo Espa帽a, "si no se controlan temprano, las epidemias se agravan de forma desproporcionada". Para 茅l, una reacci贸n temprana puede evitar "la enorme operaci贸n humanitaria, sobre todo, pero tambi茅n log铆stica y econ贸mica".
La importante
Tras la declaraci贸n oficial del brote, en marzo de 2014, varias organizaciones avisaron de la especial gravedad de la epidemia pese a que los casos confirmados en aquel momento no alcanzaban el centenar y se limitaban a un solo pa铆s: Guinea.
Hab铆a factores demogr谩ficos, culturales y de infraestructuras que agravaban el potencial de propagaci贸n del virus, pero se subestimaron y no se reaccion贸 a tiempo.
La oficina regional de la OMS en 脕蹿谤颈肠补, se lamenta Peter Piot, estaba en primera l铆nea de fuego, pero tard贸 demasiado en responder, igual que el resto de la comunidad internacional.
En Nigeria, sin embargo, el gobierno supo reaccionar con rapidez. Lo que para algunos pareci贸 un despliegue desproporcionado (destinar 1.800 personas a localizar a quienes hab铆an tenido contacto con los 20 enfermos confirmados) result贸 todo un acierto. Las m谩s de 18.000 entrevistas puerta a puerta que se realizaron permitieron identificar y examinar 900 casos de riesgo.
Adem谩s, las autoridades aprovecharon los medios de comunicaci贸n y las redes sociales para dar a conocer las medidas preventivas y el protocolo de actuaci贸n en caso de contagio. En las campa帽as de concienciaci贸n incluso se cont贸 con la colaboraci贸n de actores famosos para que el mensaje calara entre la poblaci贸n.
Como resultado de todo ello, Nigeria solo registr贸 ocho muertes. "Esto hubiera sido igual de efectivo en las primeras fases en Sierra Leona, Liberia o Guinea, pero ese esfuerzo inicial no se produjo", lamenta Hoyo.
Operar en entornos dif铆ciles
En septiembre de 2014, el Centro para el Control y Prevenci贸n de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) alertaba de que los casos de 茅bola pod铆an alcanzar los 1,4 millones al acabar el a帽o. Esta previsi贸n, junto con la propagaci贸n transfronteriza del virus, hizo saltar las alarmas en la comunidad internacional.
Fue entonces cuando la OMS form贸 la Coalici贸n Global de Respuesta contra el 脡bola (GERC) con el fin de coordinar los esfuerzos internacionales. Para ello, dividi贸 el territorio en 谩reas y estableci贸 sistemas de monitorizaci贸n en los distintos escalones del control de la epidemia.
Sin embargo, la situaci贸n sobre el terreno en los pa铆ses afectados por el brote no era f谩cil de gobernar. A la "falta de la adecuada determinaci贸n econ贸mica y el compromiso necesario en recursos humanos" por parte de los gobiernos locales, seg煤n Hoyo, se sumaron algunas especificidades socioecon贸micas y culturales.
Anteriores brotes hab铆an surgido en remotas aldeas f谩ciles de controlar, pero ahora afectaba a la zona fronteriza entre Guinea, Sierra Leona y Liberia, una regi贸n densamente poblada y bien comunicada. Seg煤n Piot, como existe mucha movilidad y se suele enterrar a los difuntos en su ciudad natal, la zona se convirti贸 en "un ir y venir de cuerpos infectados en camionetas y taxis de un lado a otro de la frontera, con lo que la epidemia se iba extendiendo por diferentes lugares".
Para Peter Piot, una de las lecciones m谩s importantes de la epidemia de 茅bola es que "olvidarse de poner el acento en la comunicaci贸n y la necesidad de ganarse la confianza de las comunidades desde el principio conduce al miedo y la desinformaci贸n, que provocan la propagaci贸n del virus". A esto se suma que "las misiones internacionales tienden a actuar de forma vertical, dando 贸rdenes de arriba abajo, con poca participaci贸n comunitaria", seg煤n Hoyo.
Ante la actitud de desconfianza de la poblaci贸n respecto a las autoridades, "al principio cost贸 transmitir que el 茅bola era real", explica. A partir de ah铆, hubo que hacer un gran esfuerzo por cambiar pr谩cticas de riesgo, como las ceremonias de limpieza de los muertos. Y no fue algo sencillo: "Imaginemos que nos obligan a sustituir nuestro ritual funerario por otro completamente as茅ptico que en resumidas cuentas consiste en hacer desaparecer el cad谩ver de nuestro familiar. Es necesario un enorme trabajo de informaci贸n para conseguirlo", reflexiona Hoyo.
En este sentido, los entierros seguros han sido uno de los pilares en los que m谩s se ha tenido que avanzar para conseguir el control epid茅mico. Algunas organizaciones, como la Cruz Roja, han ayudado mucho al facilitar a las v铆ctimas entierros dignos y seguros.
No debemos pasar por alto que cada cultura tiene sus costumbres, tambi茅n la occidental, por lo que hay que tener en cuenta estas peculiaridades en los mensajes para que calen en el destinatario. Es esencial que sean comprensibles, cortos, con objetivos concretos y que vayan acompa帽ados de un modo de realizarlos. Adem谩s, en la medida de lo posible, los mensajes deben ser positivos para evitar actitudes hostiles. En definitiva, para que la estrategia funcione, el destinatario debe tener claro el mensaje: "si colaboro no me infecto, ni se infecta mi familia", explica Hoyo.
Para Peter Piot, los l铆deres locales son cruciales en esta labor y "las organizaciones internacionales deben trabajar estrechamente con ellos para conseguir que mensajes fundamentales sobre salud p煤blica lleguen a las comunidades".
Formaci贸n y protocolo
Los protocolos son tan vitales en el sector de la salud como los procesos lo son en la industria. En un centro como el de M茅dicos del Mundo en Sierra Leona, ce帽irse a los protocolos deb铆a ser la consigna b谩sica y fundamental para todo el personal, desde los encargados de la limpieza en las zonas de bajo riesgo hasta el director. Para mantener un control tan riguroso, era fundamental la formaci贸n en cada uno de los puestos de trabajo y la puesta en com煤n de las actividades.
La formaci贸n en el centro de tratamiento de Sierra Leona, explica Hoyo, const贸 de tres fases: la primera es una formaci贸n gen茅rica que debe servir para valorar la gesti贸n de riesgo personal; la segunda es la formaci贸n espec铆fica de los procedimientos en el puesto de trabajo concreto que se va a realizar y, dentro de este, para cada uno de los distintos escalones de responsabilidad; la 煤ltima etapa es una formaci贸n conjunta que permite trabajar en equipo, con personal ya entrenado pero sin responsabilidades propias, es decir, es la fase donde se realizan simulacros de situaciones reales.
Es muy importante comprobar dos veces cada proceso. Nada puede dejarse al azar o pendiente de una decisi贸n particular. Por ejemplo, las entradas del personal sanitario en la zona de alto riesgo del centro para el tratamiento del 茅bola en Sierra Leona est谩n perfectamente controladas: nadie puede permanecer dentro m谩s de cincuenta minutos, ni entrar m谩s de tres veces durante un turno de ocho horas, ya que por cada entrada se pierden hasta tres litros de agua en los procesos de desinfecci贸n. Adem谩s, los protocolos m谩s complejos, como la extracci贸n de muestras para realizar pruebas diagn贸sticas, la hidrataci贸n intravenosa o la retirada de un cad谩ver, superan los treinta pasos, y cada uno de ellos es imprescindible para evitar el contagio.
La mayor parte de los sanitarios que se infectaron lo hicieron por no cumplir estrictamente los protocolos establecidos, por errores propios o por deficiencias en los equipos de protecci贸n. De todas formas, es importante tener en mente que los protocolos en casos como el del 茅bola son procedimientos din谩micos que deben adaptarse al contexto.
Mantener la moral alta
En el pico del reciente brote de 茅bola, se produc铆an hasta 500 infecciones por semana. Aunque las medidas de seguridad eran extremas, como sucede en todas las situaciones de mucho estr茅s y cansancio, desciende la productividad y aumentan los errores.
Por eso, los trabajadores en esta situaci贸n deben tener turnos cortos, de cuatro a seis semanas, y salir del terreno frecuentemente para descansar. "El personal sanitario que trabaja en estos contextos goza en general de una gran motivaci贸n, lo cual, a veces, puede llevarles a infravalorar el cansancio o el riesgo", advierte Hoyo, por lo que son fundamentales los equipos psicol贸gicos.
Un buen liderazgo, fuerte pero humano, es fundamental para mantener el control y la moral del equipo. Los 'peque帽os detalles' por parte de los puestos de coordinaci贸n, aconseja Hoyo, son muy valorados por los trabajadores: "No solo se trata de responder a las demandas, sino de anticiparse a ellas".
Cuando se trabaja en un territorio que no es el propio o en un contexto nuevo, es muy importante que la actuaci贸n sea horizontal e involucre a todos los participantes, algo que a veces olvidan las organizaciones internacionales. Dado el alto grado de estr茅s, es natural que se produzcan confrontaciones y altercados, que hay que analizar de forma individual para tratar de reconducir la situaci贸n.
Despu茅s de la tormenta
Aunque parezca bajo control, la epidemia de 茅bola podr铆a volver a extenderse, advierte Piot: "Hasta ahora, las 煤nicas medidas que se han podido tomar han sido la contenci贸n y el aislamiento, pero necesitamos tratamientos efectivos y vacunas, as铆 como una mayor vigilancia y una respuesta m谩s r谩pida y coordinada. Todos debemos aprender lecciones, porque las epidemias son inevitables".
