天美传媒 Insight
Open Arms: c贸mo llevar un proyecto a buen puerto
As铆 naci贸 la ONG de la mano del socorrista espa帽ol 脫scar Camps, quien decidi贸 actuar contra el drama de la migraci贸n.
Las im谩genes en una playa turca del cuerpo inerte de Aylan Kurdi, de apenas tres a帽os, pusieron cara y nombre a la tragedia en septiembre de 2015. Y, de paso, destaparon las verg眉enzas de una Europa que asist铆a impasible al drama de los refugiados que intentaban llegar a sus costas desde Turqu铆a. Pero Aylan no fue el primero. Muchos otros menores y adultos hab铆an perecido ya en las aguas que separan Turqu铆a de Grecia.
Las noticias sobre lo que estaba sucediendo all铆 hab铆an removido la conciencia de 脫scar Camps, director de , una empresa que presta servicios de socorrismo y salvamento mar铆timo en el litoral espa帽ol.
鈥淓ra lamentable ver c贸mo a poca distancia de la costa, a unos 150 o 200 metros, mor铆an ahogadas familias enteras鈥�, explica Camps. Y es que la mayor铆a de las muertes por ahogamiento se produc铆an muy cerca de la playa: justo en el que ser铆a el radio de acci贸n de un equipo de socorrismo como los que 茅l dirige.
Camps decidi贸 hacer algo al respecto. 鈥淭en铆a 15.000 euros y el apoyo incondicional de la familia鈥�, y eso le bast贸 para ponerse en marcha: quer铆a detener la sangr铆a de personas que perec铆an a diario frente a las costas griegas. El 茅xito de su iniciativa muestra algunas de las claves que permiten llevar un proyecto a buen puerto.
鈥淓ra lamentable ver c贸mo a poca distancia de la costa, a unos 150 o 200 metros, mor铆an ahogadas familias enteras鈥�, explica Camps. Y es que la mayor铆a de las muertes por ahogamiento se produc铆an muy cerca de la playa: justo en el que ser铆a el radio de acci贸n de un equipo de socorrismo como los que 茅l dirige.
Camps decidi贸 hacer algo al respecto. 鈥淭en铆a 15.000 euros y el apoyo incondicional de la familia鈥�, y eso le bast贸 para ponerse en marcha: quer铆a detener la sangr铆a de personas que perec铆an a diario frente a las costas griegas. El 茅xito de su iniciativa muestra algunas de las claves que permiten llevar un proyecto a buen puerto.
El poder de la perseverancia
Lo primero que hizo fue sondear a algunos de sus colaboradores en la empresa que fund贸 hace diez a帽os para recabar apoyos. 鈥淭odos se apuntaron a la iniciativa鈥�, explica orgulloso. Y con raz贸n: no cualquier jefe es capaz de 鈥渆mbarcar鈥� a su personal en un proyecto de este tipo. Y mucho menos de conseguir que lo hagan de forma totalmente voluntaria y altruista.
Muy distinta fue la respuesta de organismos y autoridades. 脫scar Camps llam贸 a m煤ltiples puertas para ofrecerse a asistir de forma desinteresada a los refugiados que llegaban a las costas griegas. Escribi贸 a alcaldes, embajadores, ministerios, la agencia de control de fronteras de la UE e incluso a M茅dicos sin fronteras, 鈥渁 todo el mundo involucrado en este conflicto humanitario鈥�. Pero, como tantas veces ocurre fuera de nuestro c铆rculo pr贸ximo de influencia, sus palabras cayeron en saco roto: no obtuvo respuesta de nadie.
Sin la determinaci贸n de Camps, el proyecto no hubiera podido seguir avanzando.
A mediados de septiembre de 2015 tom贸 un avi贸n junto con uno de sus principales colaboradores para comprobar cu谩l era la situaci贸n en Lesbos. Su objetivo, b谩sicamente, era realizar una primera exploraci贸n del terreno, para valorar la situaci贸n y comprobar si exist铆a alguna necesidad que ellos pudieran cubrir.
Ver para creer
Pronto constataron que la falta de preparaci贸n y de medios en Lesbos les interpelaba de una forma urgente y directa. 鈥淓l segundo dingui (bote inflable) que vimos lleg贸 pinchado y cay贸 gente al mar. Algunos sab铆an nadar; otros, la mayor铆a, no, as铆 que tuvimos que saltar al agua鈥�.
La afluencia de embarcaciones fr谩giles y sobrecargadas era constante. Adem谩s, en ocasiones se quedaban a la deriva durante la traves铆a. En total, unos 1.000 refugiados al d铆a. Y no hab铆a nadie preparado para ayudarles a alcanzar la orilla sanos y salvos.
En tierra firme hab铆a un potente movimiento de peque帽as oeneg茅s y voluntarios tratando de suplir la ausencia de medios y efectivos institucionales, pero faltaba alguien con los medios y conocimientos para efectuar labores de rescate en el agua. As铆 que su servicio se hizo imprescindible de inmediato.
鈥淒ecidimos ponernos el uniforme que utilizamos en las playas espa帽olas e identificarnos como lo que somos. Era nuestra forma de decir 鈥榮omos profesionales, sabemos lo que estamos haciendo y hemos venido a ayudar鈥欌��. Eso y los primeros 茅xitos de sus intervenciones contribuyeron a vencer resistencias y ganarse el respeto y la colaboraci贸n de las organizaciones que trabajaban en la zona 鈥渉asta el punto de pedirnos que permaneci茅ramos m谩s tiempo all铆鈥�.
A pesar de la burocracia
Cambiar el status quo requiere determinaci贸n, pero tambi茅n perseverancia y financiaci贸n. Pese a la falta de apoyo por parte de las administraciones, Camps y sus colaboradores buscaron la forma de conseguir m谩s voluntarios y m谩s medios, sin esperar una autorizaci贸n y permisos (que nunca llegaron).
鈥淟legamos con un neopreno y unas aletas, pr谩cticamente, y empezamos a pensar en traer algo m谩s de material. A la tercera semana, no nos hab铆amos gastado ni 2.000 euros y ya hab铆amos salvado a 16 personas de morir ahogadas鈥�. Pero necesitaban m谩s recursos, si quer铆an ampliar el alcance de su misi贸n y permanecer en la isla m谩s all谩 de la mitad de octubre.
El coordinador de emergencias de Human Rights Watch les anim贸 a no desfallecer: 鈥淣os dijo que 茅ramos importantes, que d谩bamos un servicio que nadie estaba prestando, que no nos pod铆amos ir, y nos recomend贸 buscar financiaci贸n mediante una p谩gina de crowdfunding o algo parecido, as铆 que hicimos una p谩gina web y abrimos una cuenta en PayPal鈥�. Paralelamente, empezaron los tr谩mites para constituirse como una ONG, con lo que a primeros de octubre nac铆a .
Los primeros donativos llegaron de la mano de algunas organizaciones que operaban en Lesbos y de ciudadanos particulares de Estados Unidos, Reino Unido y Noruega que hab铆an conocido su labor gracias a los medios de comunicaci贸n.
Ganando legitimidad
A medida que iban llegando m谩s socorristas voluntarios, su siguiente prioridad fue conseguir un veh铆culo y una embarcaci贸n que les permitiera patrullar las costas. Hasta ese momento, hab铆an trabajado con las embarcaciones que trasladaban a los propios refugiados 鈥搇as que no se hund铆an o llegaban pinchadas鈥� y de las que pon铆an a su disposici贸n los pescadores locales.
El coche les permitir铆a recorrer los 16 kil贸metros de costa para avistar barcas con problemas, a la deriva o directamente naufragada. Pero nuevamente toparon con la inoperancia de las instituciones. 鈥淨uer铆amos traer las motos acu谩ticas y fuimos a ver a los guardacostas para pedirles permiso鈥�. Pero, seg煤n Camps la respuesta nunca llegaba, 鈥渟iempre nos daban largas鈥�.
Aparte de la burocracia, Camps reflexiona, que hab铆a otros factores en juego: era impensable que la administraci贸n les permitiera traer su material de rescate desde otro pa铆s porque eso significaba reconocer sus propias carencias y su incapacidad para afrontar la situaci贸n.
Al final, Camps y su equipo decidieron cargar un ferry con sus propios coches, remolques y dos motos de agua para traerlas desde Barcelona. El equipo llego justo un par de d铆as antes del fat铆dico naufragio del 28 de octubre de 2015. Un d铆a negro para todos los que estaban trabajando en las playas de Lesbos.
鈥淓stuvimos rescatando a mucha gente con las motos de agua en alta mar. Con mucha precariedad, jug谩ndonos el f铆sico con los guardacostas y con Frontex, logramos salvar a 260 personas鈥�. Sin embargo, al abandonar la zona tuvieron que dejar atr谩s decenas de cad谩veres.
Ese naufragio marc贸 un punto de inflexi贸n en la relaci贸n con el personal de Frontex y con los guardacostas que operaban en aguas griegas. En los despachos todo segu铆an siendo largas, pero en el agua, a nivel t茅cnico y de operaciones, empez贸 a forjarse una estrecha relaci贸n de colaboraci贸n. 鈥淎ll铆 se dieron cuenta de que 茅ramos profesionales. Y a partir de entonces, la situaci贸n cambi贸 absolutamente, pasaron a contar con nosotros para todo鈥�.
Gesti贸n de equipos bajo presi贸n
La gesti贸n de personas ha ido adapt谩ndose a las circunstancias. Al principio, ellos mismos vigilaban la costa para ver cu谩ndo y de d贸nde llegaban las embarcaciones. Pero, una vez empezaron a trabajar con otras organizaciones y ganarse su estima, pudieron contar con la ayuda de otras organizaciones que vigilan y les avisan, lo que les ha permitido optimizar el equipo鈥�.
Es evidente que contar con un equipo de profesionales y voluntarios comprometidos ha sido crucial. Y aquello tambi茅n requiere un coste: 鈥淚mplica pagar los vuelos, el alojamiento y la comida para hasta 14 personas, en turnos de dos semanas鈥�.
Todos los voluntarios son socorristas o profesionales en labores de rescate y salvamento mar铆timo. Pero han de trabajar en unas condiciones muy extremas, tanto f铆sica como psicol贸gicamente. Y nadie es inmune a la tragedia de los migrantes, ni a las secuelas de tener que decidir, en pleno rescate, a qui茅n salvas y a qui茅n no.
De ah铆 que, desde el principio, limitaron los turnos a dos semanas, tras las cuales pod铆an recibir el apoyo de psic贸logos para gestionar el estr茅s y el impacto traum谩tico de algunas situaciones. 鈥淭enemos una carga emocional muy pesada, porque hemos vivido situaciones y dramas inconcebibles. Hemos visto morir a mucha gente, pero tambi茅n hemos tenido la satisfacci贸n de salvar a muchos. Cada uno lo lleva como puede鈥�, explica Camps.
Transparencia y comunicaci贸n eficaz
Tras el naufragio del 28 de octubre, la labor de Proactiva Open Arms en Lesbos gan贸 mucha m谩s visibilidad. 鈥淎 partir de ese d铆a empezamos a recibir muchas m谩s peticiones por parte de los medios de comunicaci贸n para entrevistarnos鈥� recuerda Camps.
La estrategia de comunicar de forma transparente y eficaz la labor que llevan a cabo en Lesbos ha sido, sin duda, una de las claves del 茅xito de Proactiva Open Arms. En primer lugar, les ha permitido denunciar una situaci贸n que ellos consideran intolerable. En segundo lugar, ha contribuido a remover conciencias y a movilizar a una ciudadan铆a mucho m谩s sensible que las instituciones que la gobiernan. Y en tercer lugar, gracias a toda esta campa帽a de sensibilizaci贸n se ha conseguido un flujo de donaciones que permite financiar sus operaciones.
鈥淣uestro 茅xito econ贸mico se debe a que hemos comunicado bien lo que estaba ocurriendo. Hemos despertado muchas conciencias y hemos alertado a muchas personas que desconoc铆an lo que ocurre aqu铆鈥�, se帽ala Camps.
De hecho, el esfuerzo para dar a conocer su labor ha sido constante desde la llegada a la isla, con una presencia activa en redes sociales. Han sido claves para hacer tangible la tragedia, mostrando para qu茅 sirven las donaciones y han ido modelando una comunidad cada vez m谩s amplia y sensibilizada.
Adem谩s de ser proactivos en la gesti贸n de sus comunicaciones, se han asegurado de ser transparentes. Para ello, instalaron c谩maras en sus embarcaciones y cascos.聽 As铆 pueden mostrar su trabajo en tiempo real, aportando contenido a los medios de comunicaci贸n con im谩genes en directo, sin que ello les impida realizar su trabajo: salvar vidas.
Tambi茅n cuentan con la complicidad de periodistas, fot贸grafos y c谩maras que cubren sus rescates, aquello produce m谩s material para su web y, por tanto, reciben m谩s apoyo. Ah铆 se crea un c铆rculo virtuoso que beneficia su misi贸n.
Flexibilidad y capacidad de adaptaci贸n
Otra virtud ha sido su capacidad para adaptarse a un escenario en constante movimiento. La log铆stica ha tenido que ajustarse a los cambios en las din谩micas de llegada de refugiados debido a factores tan diversos como la climatolog铆a, los acuerdos pol铆ticos de la UE o la operativa de las mafias turcas.
鈥淭odo es muy maleable, nada es definitivo y nuestro trabajo est谩 en funci贸n de las llegadas, as铆 que no podemos tener un horario鈥�, explica Camps. De estar defendiendo la costa y atender a los refugiados en la playa, pasaron a asistirles a centenares de metros mar adentro con las motos de agua. 鈥淧ero segu铆a muriendo gente ahogada a tres millas de la costa, en mitad del mar鈥�.
Gracias a la solidaridad de la sociedad civil, lograron la financiaci贸n necesaria para comprar lanchas semirr铆gidas preparadas para realizar tareas de salvamento durante la noche, ya que las embarcaciones de migrantes empezaron a llegar en la oscuridad.
Sin ir m谩s lejos, Camps explica que la madrugada anterior a conceder la entrevista a 天美传媒 Insight rescataron a 鈥�45 personas que quedaron atrapadas en un barco a la deriva porque el smuggler (traficante) los abandon贸 cuando la h茅lice se enganch贸 en unas redes de pesca鈥�.
Por lo que deben tambi茅n estar pendientes de los cambios en las rutas que los traficantes utilizan para sortear los controles de Frontex y de los guardacostas turcos y griegos.
鈥淗ay dos millones de personas pendientes de cruzar en Turqu铆a. Est谩n en una situaci贸n desesperada, no van a permanecer all铆. No pueden impedirles cruzar, es imposible. Tardar谩n m谩s o menos, cambiar谩n las rutas, pero acabar谩n intent谩ndolo. No se puede garantizar la impenetrabilidad en el mar鈥�.
Las mafias ya han recurrido a rutas que anta帽o se utilizaban para el tr谩fico de mercanc铆as, intentando llegar a Europa a trav茅s de otras islas griegas, de Chipre o de Lampedusa. Incluso han intentado saltar directamente desde Turqu铆a hasta Italia.
Ante esta realidad tan compleja y en prueba de su adaptabilidad, ellos est谩n a punto de ampliar su radio de acci贸n y dar soporte en el Mediterr谩neo central.
De momento, siguen coordin谩ndose con el resto de las organizaciones que operan en Lesbos para 鈥渢ener siempre un equipo en el agua porque en pocos minutos puede haber v铆ctimas, sobre todo entre mujeres y ni帽os, as铆 que hay que ser muy 谩gil鈥�.
Para Camps, ninguna remuneraci贸n econ贸mica podr铆a igualarse a saber que ha salvado una vida. La mana de esta entrevista 脫scar Camps recibi贸 un mensaje de WhatsApp de una doctora de IsraAID. Le adjuntaba la foto de un beb茅 al que hab铆a ayudado a a nacer hac铆a pocos meses 鈥渆ntre chalecos salvavidas鈥� y cuyo cord贸n umbilical 鈥渁nudamos con el cord贸n de mi ba帽ador鈥�. Aflora una sonrisa en su cara: 鈥淢e ha hecho mucha ilusi贸n鈥�.
Art铆culo escrito por Gemma Tonijuan y publicado originalmente en la revista 天美传媒 Insight (n煤m. 29, segundo trimestre de 2016).

Orgullo corporativo
Desde socorristas, capitanes de Salvamento Mar铆timo, bomberos hasta polic铆as hacen parte de la lista de m谩s de 3.000 voluntarios dispuestas a desplazarse hasta Lesbos para colaborar con Open Arms.
La identificaci贸n con la misi贸n de esta ONG no solo se ha traducido en la afluencia de donaciones y voluntarios. Tambi茅n ha reforzado el compromiso de los empleados de Pro-Activa Serveis Aqu脿tics, la empresa de la cual surgi贸.
La plantilla se ha volcado en apoyar esta iniciativa. Durante todo este tiempo, los profesionales que 脫scar Camps dirige en Barcelona han asumido las responsabilidades de sus compa帽eros desplazados en Lesbos y les han ofrecido el apoyo log铆stico, administrativo e incluso emocional que no encontraron en ninguna de las autoridades competentes. 鈥淭odo el mundo lleva con mucho orgullo la camiseta鈥�, concluye.
En el fondo, su proyecto podr铆a enmarcarse en las iniciativas de voluntariado corporativo que ponen en marcha cada vez m谩s empresas. Seg煤n estudios del 天美传媒, estos programas no solo tienen un impacto social positivo, sino que tambi茅n mejoran la motivaci贸n de los empleados y la imagen tanto interna como externa de las compa帽铆as.
+INFO:
天美传媒 Insight 158 (enero 鈥� abril 2021) sobre Filantrop铆a y RSC.
