天美传媒 Insight
驴Qu茅 hacemos con el convenio? Claves para la negociaci贸n
Aunque la negociaci贸n colectiva ya no es la batalla campal de anta帽o, conviene conocer sus aspectos te贸ricos y pr谩cticos. Los profesores del 天美传媒 Jos茅 Ram贸n Pin y Guido Stein ilustran con seis conflictos las claves de lo que consideran un proceso fundamental en la direcci贸n de empresas.
Con la crisis econ贸mica como tel贸n de fondo, el Gobierno espa帽ol aprob贸 en 2012 una reforma laboral que introdujo profundos cambios en la regulaci贸n de la negociaci贸n colectiva.
Dichos cambios van desde su 诲别蝉肠别苍迟谤补濒颈锄补肠颈贸苍 鈥攕e da prioridad a los convenios de empresa frente a los sectoriales鈥� hasta la 濒颈尘颈迟补肠颈贸苍 de las extensiones autom谩ticas de los convenios, la posibilidad de descolgarse del convenio del sector en determinadas circunstancias y la reducci贸n las trabas que ten铆an las empresas para modificar unilateralmente las condiciones de trabajo.
Teniendo en cuenta estas novedades y el marco de una econom铆a globalizada en la que las empresas se mueven internacionalmente y act煤an localmente, la negociaci贸n colectiva se ha convertido en una herramienta de gesti贸n indispensable. De ella dependen no solo las condiciones de trabajo y la productividad, sino tambi茅n la paz social.
Que ganen todos
Muy oportunamente, el libro , de los profesores del 天美传媒 y , ahonda en este tema para ayudar a empresarios y directivos a afrontar mejor las relaciones y negociaciones laborales. Tambi茅n les resultar谩 煤til a los representantes sindicales y los trabajadores que desempe帽an funciones en los comit茅s de empresa. La obra ha sido prologada por Juan Pablo Riesgo, secretario de Estado de Empleo.
Los autores empiezan por repasar todos los aspectos te贸ricos del conflicto sindical y las din谩micas de la negociaci贸n colectiva para despu茅s analizar seis conflictos relevantes:
- Dummet Ib茅rica. En concreto, el precio que tuvo que pagar para alcanzar la paz social en 2009, incluido el cierre patronal como medida de presi贸n para pactar un ERE.
- Navegaci贸n a茅rea. En 2012, la dejaci贸n de poder condujo a graves conflictos con los controladores a茅reos que siguen sin resolverse, aplazados por la prolongaci贸n del convenio.
- Volkswagen. Tambi茅n en 2012, fueron las presiones de la matriz alemana las que desencallaron las negociaciones del convenio en la planta de Landaben (Pamplona).
- Avianca. Los sindicatos de la compa帽铆a a茅rea colombiana perdieron poder y legitimidad para negociar el nuevo convenio al no aceptar las reglas del juego impuestas en 1996.
- Banespa. El banco brasile帽o, comprado por el BSCH en 2001, tuvo que adaptarse a un nuevo contexto global con un proceso masivo de bajas voluntarias.
- Metro de Madrid. En 2012, esta empresa p煤blica se vio inmersa en una conflictiva negociaci贸n que deb铆a tener en cuenta la necesidad de equilibrar los d茅ficits de las entidades p煤blicas responsables de su gesti贸n.
Para los autores, en la negociaci贸n colectiva todas las partes deben ganar porque, de lo contrario, tarde o temprano estallar谩 el conflicto.
Ese equilibrio de fuerzas, fruto de la b煤squeda del bien com煤n, no se alcanza por inercia ni en cada una de las negociaciones, sino a fuerza de limar diferencias para aunar voluntades e intereses dispares. De ah铆 que los profesores Pin y Stein consideren que la negociaci贸n correcta siempre es la corregida, la que aprende de los errores y los supera con tenacidad en futuras negociaciones.
El entorno de la negociaci贸n
Adem谩s de la situaci贸n de la propia empresa y su relaci贸n con los sindicatos, los principales condicionantes de la negociaci贸n colectiva son el marco laboral y la realidad social en la que se enmarca.
Las cosas se complican con la econom铆a globalizada. Las empresas ya no compiten en un 煤nico territorio, sino en muchos otros con entornos legales, sociales, t茅cnicos y culturales diferentes, de forma que las condiciones laborales y los acuerdos sindicales que las protegen pasan a ser un elemento de competitividad.
Por ejemplo, durante la crisis econ贸mica de 2008-2012 los sindicatos de la industria automovil铆stica espa帽ola llegaron a acuerdos que permitieron el traslado de producciones de otros pa铆ses a f谩bricas situadas en Barcelona, Pamplona, Valladolid o Vigo. Para conseguirlo, tuvieron que competir con otras de Alemania o Rep煤blica Checa.
Esta globalizaci贸n de la econom铆a hace que los autores aconsejen estudiar a fondo la situaci贸n econ贸mica internacional, nacional y local, as铆 como la evoluci贸n del sector y la competencia, antes de empezar una negociaci贸n. Como ocurri贸 en alguno de los casos analizados, todo ello puede influir decisivamente en el resultado de la negociaci贸n.
Por otro lado, los intereses de empresarios y trabajadores pueden coincidir m谩s de lo que creen. No en balde, de su entendimiento depende el mantenimiento y la calidad de los puestos de trabajo, adem谩s de los salarios.
Las cifras parecen corroborarlo, pues revelan que la negociaci贸n es mucho menos conflictiva de lo que se suele pensar. Seg煤n CC. OO., en Espa帽a se firmaron 1.842 convenios en 2014 y 1.120 en 2015. Tan solo una m铆nima parte derivaron en conflicto y ni siquiera trascendieron a los medios de comunicaci贸n. La inmensa mayor铆a transcurrieron por los tranquilos cauces del acuerdo.
