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驴Cu谩nto vale un mayordomo?
Todos tenemos ideas preconcebidas sobre los mayordomos y la funci贸n que desempe帽an. A ello han contribuido sin duda el leal Alfred de Batman y otros personajes de ficci贸n, como el que encarna Anthony Hopkins en Lo que queda del d铆a. 驴Pero se ajustan estas im谩genes a la realidad? La profesora Julia Prats y el escritor de casos Jordan Mitchell investigan el refinado arte del mayordomo profesional en el caso "Ivor Spencer: Putting a Price on Knowledge" ("Ivor Spencer: poner precio al conocimiento"). Desde 1981, Ivor Spencer ha formado a m谩s de 450 mayordomos que han trabajado en mansiones de personalidades de la talla de la reina de Inglaterra, el pr铆ncipe Carlos, el rey Hussein de Jordania o el pr铆ncipe heredero de Bahrain, as铆 como en las de una larga lista de ricos y famosos, desde estrellas del espect谩culo hasta ases del deporte y magnates del petr贸leo.
La palabra mayordomo proviene de las voces latinas maior (mayor) y domus, (casa). En ingl茅s, su equivalente, butler, tiene su origen en la palabra francesa bouteillier, que antiguamente designaba al encargado de la bodega. A principios del siglo XX, el mayordomo supervisaba todos los servicios de comidas y bebidas de las casas de la aristocracia brit谩nica. Pero la decadencia de esta clase social se tradujo en una reducci贸n del personal de servicio dom茅stico, por lo que el mayordomo asumi贸 m谩s responsabilidades y se convirti贸 en el encargado de la casa.
Los mayordomos actuales realizan m煤ltiples tareas, entre ellas supervisar el personal dom茅stico (de tres a m谩s de cien personas); cuidar de varias casas y apartamentos; hacer de chofer; organizar fiestas; suministrar productos (desde coches de lujo hasta vinos de calidad), y contratar de servicios personales, como los de un manicuro o un entrenador. Lo cierto es que el mayordomo ejerce ya tantas funciones que varias escuelas de formaci贸n lo califican de "asistente personal", "ejecutivo del hogar" o "asistente de estilo de vida". Un ex mayordomo lo describe as铆: "Es una profesi贸n peculiar. No se es exactamente un empleado, pero tampoco parte de la familia. La regla de oro del mayordomo es que nunca se "ve" nada".
Antiguamente, los mayordomos formaban parte del personal de la casa y ten铆an a su disposici贸n cuatro aprendices llamados lacayos. Al morir el mayordomo, el lacayo m谩s veterano asum铆a su cargo. Cuando los hogares ingleses no pudieron permitirse mantener a tantos empleados, prescindieron de la figura del lacayo. A partir de entonces, nadie en la casa estaba suficientemente preparado como para sustituir al mayordomo. Ivor Spencer conoci贸 de cerca esta nueva situaci贸n al intentar contratar un mayordomo ingl茅s para la mansi贸n de un productor de televisi贸n en Beverly Hills. Spencer no daba cr茅dito: nadie parec铆a saber gestionar todos los pormenores de una casa y mucho menos estar formado para ello. Al final encontr贸 a un camarero londinense, al que instruy贸 en lo que cre铆a eran los principios b谩sicos de un servicio dom茅stico discreto y eficiente.
De or铆genes humildes, Spencer aprendi贸 esos principios primero como chef de un hotel de lujo en Londres y luego como organizador de eventos. Lleg贸 a organizar m谩s de mil actos reales, lo que le convirti贸 en uno de los profesionales m谩s prestigiosos del Reino Unido y le mereci贸 el nombramiento como miembro de la Orden del Imperio Brit谩nico.
Seg煤n Ivor Spencer, la condici贸n social o la procedencia cultural no son requisitos imprescindibles para ser un buen mayordomo. En realidad, explica, son pocos los mayordomos que hablan ingl茅s con acento de Oxford o con deje engolado. Al parecer, aunque la profesi贸n sigue estando dominada por los hombres, algunas casas prefieren mujeres. En cualquier caso, Spencer cree que las cualidades b谩sicas del buen mayordomo son la lealtad, la discreci贸n y la versatilidad.
El programa de formaci贸n de Ivor Spencer para mayordomos y asistentes personales gira en gran medida en torno a relatos de experiencias y juegos de rol. El curso, que cuesta 5.375 libras esterlinas, presenta un plan de estudios de 96 lecciones sobre c贸mo poner la mesa, preparar el t茅 de la tarde, limpiar y conservar las antig眉edades, limpiar y colocar los ceniceros, contratar a un grupo de m煤sica o a un cabaret y planchar un peri贸dico de forma que las manos del patr贸n no se manchen de tinta.
A lo largo de sus 50 a帽os en la profesi贸n, los conocimientos de protocolo de Spencer y su reputaci贸n como el mejor formador de mayordomos le valieron una lluvia de ofertas para que impartiera cursos personalizados a empleados de hoteles y empresas. Ha formado a personal de hoteles de lujo en las Bahamas, Argentina, Tailandia y Estados Unidos y de empresas como Unilever, Dunhill y British Airways. En la d茅cada de los ochenta, Spencer ampli贸 sus actividades con la comercializaci贸n de una gama de licores de calidad y la creaci贸n de un sello de aprobaci贸n o logo "Ivor Spencer" que los proveedores de art铆culos de lujo pod铆an colocar en sus productos tras pagar la correspondiente licencia. Tambi茅n se le ha contratado para promocionar art铆culos, entre ellos el ambientador Renuzit Fresh'N Dry, cuyos anuncios aparecieron en los programas de televisi贸n Late Night with David Letterman y The Today Show.
Las negocios de Spencer, integrados en la empresa Ivor Spencer Enterprises Ltd., crecieron hasta alcanzar unos ingresos r茅cord de 1 mill贸n de libras esterlinas en 2000. Pero tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos endureci贸 las condiciones para la obtenci贸n de visado, lo que dificult贸 la entrada de mayordomos extranjeros en el pa铆s. El hecho de que Spencer, sometido a una serie de operaciones en la espalda, tuviera que suspender temporalmente sus actividades de organizaci贸n de eventos y formaci贸n de personal agrav贸 m谩s si cabe esta situaci贸n. Como consecuencia, los ingresos de la empresa descendieron considerablemente en 2004.
Cuando la profesora Julia Prats y el escritor de casos Jordan Mitchell entrevistaron a Spencer en su casa de Dulwich "mientras su esposa preparaba t茅 y montaditos de salm贸n", el maestro ya se hab铆a recuperado y hab铆a retomado sus actividades. A sus 82 a帽os, hab铆a decidido vender la empresa y cre铆a que las mejores oportunidades estaban en Estados Unidos. Tras horas de historias fascinantes, fruto de a帽os de relaciones con miembros de la familia real inglesa, jefes de Estado y celebridades, surgieron dos preguntas inevitables: 驴cu谩nto vale su empresa? y 驴qu茅 pueden aprender los estudiantes de MBA del negocio del servicio de mayordomos? En el primer caso, basta con echar un vistazo a los balances financieros. Con tan pocos activos tangibles, el valor se encuentra en aspectos intangibles como su nombre, reputaci贸n, red de mayordomos y el toque personal que aporta a sus cursos de formaci贸n. La respuesta a la segunda pregunta est谩 en los 50 a帽os que Spencer ha dedicado a ense帽ar su propio concepto de servicio y en los siglos que acumula la tradici贸n de los mayordomos.
