天美传媒 Insight
驴Otro lunes negro? Ad谩ptese y diversifique
驴C贸mo descubrir que los cisnes negros existen en el mundo de las finanzas? Solo basta con echar un vistazo a losacontencimientos at铆picos que han afectado las bolsas alrededor del mundo.
Lo que parece imposible no lo es. Durante siglos se crey贸 que los cisnes s贸lo pod铆an ser blancos, hasta que un buen d铆a fue avistado un cisne negro. El t茅rmino ha evolucionado y ahora hace referencia a un acontecimiento at铆pico y de gran impacto que solamente cobra sentido despu茅s de producirse. Para descubrir que los cisnes negros existen en el mundo de las finanzas, basta con echar un vistazo a los terribles lunes negros.
Pongamos por caso el 铆ndice Dow Jones Industrial Average. En 91 a帽os, desde su creaci贸n en 1896 hasta principios de oto帽o de 1987, el Dow Jones s贸lo cay贸 m谩s del 10% en un d铆a en dos ocasiones, y ambas se produjeron durante el tremendo crac burs谩til de 1929. Nada en la historia del Dow Jones apuntaba la posibilidad de que pudiera desplomarse como lo hizo el 19 de octubre de 1987, cuando lo inesperado y lo inconcebible concurrieron: el 铆ndice se hundi贸 un 22,6% e hizo estragos en las carteras de los inversores. Las ganancias de 201 d铆as se volatilizaron en un solo d铆a. Ese lunes negro, un acontecimiento at铆pico, se consider贸 un cisne negro. Tres son sus caracter铆sticas:
- En primer lugar es un hecho at铆pico, lo que quiere decir que est谩 ubicado fuera del 谩mbito de las expectativas normales, ya que ning煤n dato anterior apunta que vaya a producirse.
- Segundo, su impacto es extremo.
- Y tercero, a pesar de ser un hecho at铆pico, pueden hallarse explicaciones plausibles una vez se ha producido, por lo que da la impresi贸n de que pueda ser explicable y predecible.
En resumen, un cisne negro se caracteriza por su singularidad, su impacto extremo y su previsibilidad retrospectiva.
El profesor Javier Estrada, profesor de Direcci贸n Financiera en el 天美传媒, estudia el impacto de los cisnes negros o hechos at铆picos en los resultados a largo plazo de los mercados financieros. Su art铆culo, "", se centra en las "grandes" oscilaciones diarias, que son mucho m谩s frecuentes de lo que podr铆a pensarse. Unas cuantas oscilaciones diarias de gran calado pueden m谩s que anular las ganancias obtenidas por una cartera durante un periodo de tiempo largo. Curiosamente, la creencia generalizada es que esto ocurre muy pocas veces, si es que ocurre alguna vez. Y sin embargo los datos muestran que estas oscilaciones se producen, y m谩s a menudo de lo que cabr铆a esperar.
Impacto masivo
La investigaci贸n de Estrada se centra en los hechos at铆picos que se sit煤an m谩s de tres desviaciones est谩ndar de la media. Tambi茅n identifica los 10, 20 y 100 mejores y peores resultados diarios. El autor no pretende definir formalmente qu茅 es un cisne negro, sino que analiza c贸mo los mercados (y los resultados) absorben las grandes oscilaciones. Su objetivo 煤ltimo es cuantificar el impacto de los hechos at铆picos en los resultados a largo plazo. Tambi茅n da respuesta a otras preguntas:
- 驴C贸mo son los resultados de los inversores a largo plazo: constantes y sin contratiempos o est谩n en su mayor parte determinados por los obtenidos a partir de unos cuantos hechos at铆picos?
- 驴Pueden los inversores predecir con 茅xito qu茅 d铆as deben entrar o salir del mercado?
- 驴Deber铆an los inversores tratar de poner fechas al mercado?
Los datos, basados en m谩s de 160.000 resultados diarios de 15 mercados financieros internacionales, son concluyentes: los hechos at铆picos tienen un impacto masivo en los resultados a largo plazo.
En las 15 bolsas analizadas, dejar de cotizar en el mercado los 10 mejores d铆as hizo que el valor de las carteras fuera de media un 50,8% menor que si se hubiera mantenido una inversi贸n pasiva; y evitar los 10 peores d铆as hizo que el valor de las carteras fuera de media un 150,4% mayor que si se hubiera mantenido una inversi贸n pasiva.
No parece que el market timing (poner fechas al mercado) sea muy factib
le, dado que esos 10 d铆as representan menos del 0,1% de las jornadas burs谩tiles tomadas en consideraci贸n.
D铆as buenos y d铆as malos
Un ejemplo: 100 d贸lares invertidos en la Bolsa norteamericana en 1990 se convirtieron en 401 al final de 2006, pero haberse salido del mercado los 10, 20 y 100 mejores d铆as habr铆a reducido esa cantidad a 250, 172 y 22 d贸lares respectivamente.
En el mundo de las finanzas se suele dar por sentado que las ganancias se distribuir谩n con normalidad. Es una creencia que usan y de la que abusan, impl铆cita o expl铆citamente, tanto acad茅micos como profesionales. Pero los datos de los 煤ltimos 40 a帽os ponen en solfa la plausibilidad de este supuesto, sobre todo en lo que respecta a las ganancias diarias.
Por desgracia, muchas de las mediciones de riesgo m谩s habituales nacen de este supuesto de normalidad y excluyen la posibilidad de los cisnes negros.
Como muestran las cifras, en todos los casos -ya sea en Estados Unidos o en otros mercados internacionales- el grueso de las ganancias se obtiene en una porci贸n muy peque帽a de jornadas burs谩tiles. Los inversores no obtienen sus ganancias a largo plazo de forma constante y sin contratiempos, sino que en su mayor parte son resultado de grandes subidas o desplomes. Estar en el mercado los d铆as buenos y salirse los d铆as malos es la clave para obtener resultados a largo plazo. Sin embargo, las posibilidades de predecir con 茅xito qu茅 d铆as entrar o salir de los mercados son, por desgracia, casi nulas.
Estrada ofrece dos recomendaciones basadas en la certeza de que las grandes oscilaciones y los cisnes negros existen, son impredecibles en su mayor parte y tienen un impacto masivo en los resultados a largo plazo. "Los inversores deber铆an adaptarse a la existencia de los cisnes negros en lugar de intentar predecirlos", aconseja.
S铆 que se puede calcular las consecuencias de un acontecimiento aun cuando se desconozca la probabilidad de que ocurra -por ejemplo, un terremoto en San Francisco o una inundaci贸n en Nueva Orleans-, y es en estas consecuencias potenciales en lo que deber铆an concentrarse los inversores. Por ello, una mayor diversificaci贸n reducir铆a la exposici贸n a los cisnes negros negativos al tiempo que mantendr铆a cierta exposici贸n a los cisnes negros positivos.
La segunda recomendaci贸n parte de la premisa de que los cisnes negros invalidan la efectividad de entrar o salir del mercado en un determinado momento. Intentar predecir la proporci贸n insignificante de d铆as que determinan una gran creaci贸n o destrucci贸n de ganancias parece una tarea condenada al fracaso.
Acad茅micos y profesionales han elaborado incontables estrategias para generar "alfa", esa medici贸n de los resultados a partir de una referencia o, en el contexto de este art铆culo, la medici贸n de la magnitud en que el mercado genera ganancias (alfa positivo) o p茅rdidas (alfa negativo). Pero de todas las estrategias, la de poner fechas al mercado tiene muy pocas probabilidades de 茅xito. Al igual que ir a Las Vegas, el market timing puede ser un pasatiempo entretenido, pero no una buena manera de hacer dinero.
