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Lecciones del ikebana para dirigir tu empresa con armon铆a
El ikebana, arte japon茅s de arreglos florales, ofrece lecciones atemporales sobre creaci贸n de belleza y crecimiento personal. Insp铆rate en esta pr谩ctica para que florezca talento en tu empresa.
Nuestra relaci贸n con la naturaleza suele definirse a partir de la dominaci贸n, por un lado, y del idealismo, por el otro. El reciente inter茅s por la pr谩ctica del mindfulness se ha centrado, en general, en este 煤ltimo aspecto, con estudios que se帽alan los v铆nculos entre la salud mental y el contacto con la naturaleza: el sonido del canto de los p谩jaros reduce la depresi贸n, los espacios verdes aportan serenidad鈥�
Lejos de ser meramente decorativo, el mundo natural, al igual que el humano, est谩 formado por individualidades, cada una con sus propios atributos y funciones. Los jardineros llevan siglos combinando plantas diferentes para crear ecosistemas armoniosos y conseguir que las plantas florezcan todo el a帽o. No es descabellado aplicar esta met谩fora a la direcci贸n de empresas.
Es un paralelismo que desde luego vio la tokiota a lo largo de sus estudios y posterior carrera como consultora de McKinsey e investigadora del Japan Research Center de Harvard Business School. Yamazaki siempre ha dedicado su tiempo libre al ikebana, el arte tradicional japon茅s de crear arreglos florales. La pasi贸n por esta pr谩ctica y el convencimiento de su relevancia para los l铆deres la llevaron a fundar , una iniciativa que traslada el esp铆ritu y la esencia del ikebana al mundo de la empresa y la educaci贸n. Para estar m谩s cerca de la naturaleza, hace poco se mud贸 a Karuizawa, un pintoresco pueblo de monta帽a. Mantiene un estudio en Tokio, donde ofrece talleres de ikebana varias veces al mes.
Para Mayuka Yamazaki "todos somos iguales ante las flores". FOTO: Yasunobu Tamari.
Espacio para crecer
鈥淟a esencia del ikebana es la noci贸n de dejar que las flores vivan鈥�, dice. 鈥淣o las forzamos a alinearse con lo que queremos crear, sino que observamos la belleza y la esencia de cada flor; dejamos que brille y viva tal y como es. Nuestro papel como seres humanos es ver la belleza de la naturaleza y dejarla aflorar. Para que cada pieza natural del arreglo floral alcance todo su potencial, tenemos que abordarla con actitud receptiva y voluntad de escucha鈥�.
Estas ideas son parecidas a algunos de los principios del mindfulness, el cual invita a despejar la mente y sintonizar con el momento.
鈥淓s como dirigir a personas鈥�, explica. 鈥淟os empleados rinden m谩s cuando se les trata como individuos 煤nicos. Si te acercas a las personas con una idea preconcebida, te puedes sentir frustrado cuando su comportamiento se desv铆a de tus expectativas. Pero si las aceptas como son, puedes descubrir su verdadero potencial鈥�.
El l铆der como maestro de arreglos
Se tarda muchos a帽os en aprender el ikebana. Los alumnos practican con maestros que han dedicado su vida a esta forma de arte y pasan por todos los niveles de competencia hasta convertirse ellos mismos en maestros. Pero la relaci贸n entre maestros y alumnos no se limita a la instrucci贸n.
Los maestros ense帽an principios b谩sicos, como los tres grandes elementos 鈥搇铆nea, masa y color鈥�, que se arreglan en una maceta colocada sobre un soporte de p煤as (kenzan). Los elementos bot谩nicos 鈥搉o solo flores, tambi茅n ramas, hojas, ra铆ces, hierbas y tallos鈥� se arreglan de acuerdo con varias escuelas de ikebana y los principios derivados del budismo y el confucionismo.
Fuera de estas indicaciones, los maestros no dicen a sus alumnos lo que tienen que hacer. Los segundos trabajan con materiales para crear arreglos art铆sticos y los primeros valoran tanto su t茅cnica como su actitud. Se trata de un verdadero modelo de maestro y aprendiz. Y, aunque Yamazaki a veces tiene problemas con la jerarqu铆a 鈥搉o deja que sus alumnos la llamen maestra鈥�, la pr谩ctica viene a ser en s铆 misma una especie de nivelador social. 鈥淭odos somos iguales ante las flores鈥�, afirma. Dicho de otro modo, el trabajo habla por s铆 mismo.
De hecho, una 鈥渕entalidad de directivo鈥� excesiva puede ser destructiva. En el ikebana, 鈥減rimero eres observador y despu茅s creador鈥�. La creaci贸n surge de la observaci贸n, por la que encuentras la longitud, el 谩ngulo y el emplazamiento correctos para cada elemento del arreglo floral. Un ego excesivo, insiste Yamazaki, te impide mirar y captar realmente las caracter铆sticas innatas de cada planta. Adem谩s, los practicantes de ikebana deben ver las posibilidades inherentes a cada ser vivo, en lugar de sus limitaciones e imperfecciones.
Un corte m谩s amable
Los arreglos florales occidentales dan preferencia a los ramos apretados y compactos, en contraste con la tradici贸n japonesa, m谩s minimalista y con muchos m谩s huecos. La filosof铆a es que cada flor necesita espacio para cobrar todo su sentido. Darle ese espacio forma parte de la pr谩ctica art铆stica. 鈥淨uitar cosas o simplificarlas es muy importante para que el conjunto funcione鈥�, dice Yamazaki.
A veces, el proceso de poda es tenso. Cuando se podan las ramas para crear una l铆nea m谩s limpia, por ejemplo, se necesita valor para hacer el corte decisivo. Pero la belleza est谩 en la simplicidad.
Esto tambi茅n ense帽a al practicante de ikebana a asumir su responsabilidad. Si cortas demasiado, no hay vuelta atr谩s. Seg煤n la filosof铆a del ikebana, no hay que obsesionarse, porque eso no ser铆a vivir el momento, que cambia y muta constantemente. Seg煤n Yamazaki, 鈥渁fecta a tu manera de pensar. Cometer errores es aprender a vivir en consonancia con lo que has hecho鈥�.
El milagro de cada momento
El ikebana plantea una paradoja. La palabra en s铆 significa 鈥渄ejar que las flores vivan鈥�, pero las flores que se cortan est谩n destinadas a marchitarse y morir. 驴Hay valor en esta impermanencia?
Yamazaki remonta el t茅rmino al modismo japon茅s ichi-go ichi-e, literalmente 鈥渦na vez, un encuentro鈥�, y subraya que ning煤n momento se repite, por lo que hay que atesorar cada encuentro. Es algo a煤n m谩s evidente cuando observamos las flores.
鈥淐ada instante es precioso y no volver谩. Si aceptamos este hecho, cada momento es un encuentro milagroso y distinto. C贸mo veo una flor ahora es diferente de c贸mo la ver茅 dentro de cinco minutos. Ning煤n momento es mejor que el otro, aunque cada uno podr铆a llevarme por una direcci贸n creativa diferente鈥�, afirma.
鈥淟a idea de que cada encuentro es milagroso es m谩s profunda que el ikebana. Este tipo de pensamiento afecta a c贸mo ves a los dem谩s. Significa que cada acci贸n es una oportunidad para conectar con las personas, la sociedad y el mundo de forma completa. Empiezas a ver el mundo de un modo m谩s bello鈥�, sostiene Yamazaki.
Ikebana elaborado por Mayuka Yamazaki en la exposici贸n de IKERU, 2022. FOTO: Yasunobu Tamari.
Aprender de la naturaleza
El lugar de trabajo puede beneficiarse de la filosof铆a 鈥渆n el momento鈥� del ikebana. De ella beben las t茅cnicas del mindfulness que, tal y como se ha demostrado, potencian la creatividad y el rendimiento. Pero el mundo del ikebana est谩 cambiando.
Hay dos escuelas: una m谩s r铆gida y jer谩rquica y otra m谩s creativa y partidaria de la improvisaci贸n. Yamazaki se inclina por esta 煤ltima, dando prioridad a salir y buscar materiales en la belleza de la naturaleza.
鈥淓ste enfoque m谩s centrado en la naturaleza me parece el apropiado para la empresa hoy en d铆a, aunque hace cincuenta a帽os tal vez habr铆a sido m谩s aplicable el enfoque r铆gido. Ahora sabemos que hay que fomentar la conversaci贸n y el di谩logo, adem谩s de valorar a nuestros empleados鈥�, opina.
Y concluye: 鈥淣o se ha de ver a las personas que trabajan en organizaciones como meros instrumentos para alcanzar objetivos. Hay que dejarles florecer鈥�.
Cuando las plantas son todo o铆dos
鈥淪obre la base de d茅cadas de experimentos, las plantas empiezan a ser vistas como seres capaces de calcular y elegir, de aprender y memorizar鈥�, ha escrito el italiano Stefano Mancuso, bot谩nico y defensor de la inteligencia de las plantas.
Por tanto, 驴les podr铆a gustar la m煤sica cl谩sica? No lo sabemos de forma concluyente, pero eso no impidi贸 que el artista conceptual en el justo despu茅s de reabrir sus puertas a mediados de 2020, tras meses de confinamiento por la pandemia de covid.
Un cuarteto de cuerda toc贸 Crisantemi, de Puccini, para un p煤blico formado, no por personas (la interacci贸n social segu铆a siendo limitada), sino por 2.292 plantas dispuestas en los asientos de terciopelo rojo del Liceu. Ampudia ide贸 el proyecto en pleno confinamiento, cuando las calles se vaciaron, las plantas florec铆an por todas partes y el canto de los p谩jaros volv铆a a o铆rse incluso en el centro de las ciudades.
Aquel espect谩culo fue una reflexi贸n sobre la relaci贸n entre los seres humanos y la naturaleza 鈥搇o esencial que resulta para nuestra supervivencia, pero tambi茅n lo fr谩gil que es鈥�, nacida del deseo del artista de dar a las plantas 鈥渓o mejor de nosotros鈥�.
Tras el concierto, las plantas se repartieron entre los trabajadores sanitarios de primera l铆nea de la pandemia. El director art铆stico del Liceu, (PDG 鈥�16), describi贸 as铆 el proyecto: 鈥淯na acci贸n poderosa y po茅tica. 隆Ya es hora de que la humanidad despierte!鈥�.
Una versi贸n de este art铆culo se publica con el t铆tulo "Brotes de talento" en la revista 天美传媒 Insight 164.
