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Las ocho pr谩cticas de ecopostureo m谩s frecuentes en los informes de sostenibilidad
Algunas empresas maquillan sus reportings no financieros para parecer m谩s verdes, da帽ando el medioambiente y la confianza de los consumidores. Te explicamos c贸mo.
En las 煤ltimas d茅cadas, la publicaci贸n de informes corporativos de sostenibilidad se ha consolidado como una pr谩ctica habitual en el mundo empresarial para responder a la creciente conciencia ambiental y demanda de transparencia de consumidores, inversores y otros grupos de inter茅s. A trav茅s de estos documentos, las organizaciones detallan tanto su impacto ambiental, social y de gobernanza como su contribuci贸n al desarrollo sostenible. Pero no todas las empresas son tan trasparentes como aparentan.
Algunas recurren al ecopostureo, o lavado de imagen verde, para aparentar un compromiso mediombiental que, en realidad, no acompa帽an con acciones reales que generen un cambio estructural e impacto positivo. El profesor del 天美传媒 Joan Fontrodona y el investigador Bruno Mart铆nez revelan las pr谩cticas de ecopostureo m谩s frecuentes de las empresas en 鈥溾��, el cuaderno n潞 63 de la colecci贸n de la C谩tedra CaixaBank de Sostenibilidad e Impacto Social.
Trampas en los 鈥榬eportings鈥� corporativos de sostenibilidad
La falta de mecanismos de verificaci贸n estrictos y de regulaciones claras y estrictas en algunos pa铆ses ha dado pie a que las empresas cuelen diversas t谩cticas enga帽osas en sus informes corporativos de sostenibilidad, un instrumento con un alcance cada vez mayor. He aqu铆 las m谩s frecuentes:
- Hacer promesas huecas. La formulaci贸n de promesas de un modo vago y sin especificar objetivos de forma clara es una estrategia de lenguaje de las empresas para crear la falsa impresi贸n de ser m谩s sostenibles. Al dificultar la evaluaci贸n de su progreso real, evaden responsabilidades y evitan verse obligadas a presentar resultados a corto plazo.
- Etiquetar sin respaldo. Ecol贸gico, sostenible, cero emisiones鈥� Todos ellos son t茅rminos que no explican ni detallan c贸mo preve una empresa lograr la sostenibilidad. Tampoco ofrecen datos actuales que evidencien avances o acciones emprendidas en favor de esa meta. Impiden as铆 la evaluaci贸n y verificaci贸n del desempe帽o no financiero con transparencia y objetividad.
- Resaltar selectivamente. El greenlighting consiste en dirigir la atenci贸n a algunas buenas pr谩cticas o iniciativas sostenibles (como el uso de energ铆as renovables o de materiales ecol贸gicos) para desviarla de otras con peores resultados. Eso permite a las empresas proyectar una imagen que no necesariamente refleja la totalidad de sus operaciones. Esta pr谩ctica es especialmente enga帽osa cuando el enfoque selectivo se focaliza espec铆ficamente en logros menores, ignorando problem谩ticas de car谩cter estructural.
- Asociarse o adquirir certificaciones sin rigor. Algunas empresas anuncian asociaciones y certificaciones para proyectar una imagen de responsabilidad social y medioambiental. En la pr谩ctica, ni llevan a cabo acciones al respecto ni asumen los esfuerzos y costes necesarios; solo est谩ndares laxos y exigencias m铆nimas. Una maniobra de distracci贸n muy com煤n en el sector textil, uno de los m谩s contaminantes del mundo.
- Limitarse a compensar la emisi贸n de carbono. Los programas de compensaci贸n de carbono pueden ser un complemento valioso dentro de una estrategia sostenible. Pero promocionar la neutralidad en carbono exclusivamente a trav茅s de compensaciones puede llevar a enga帽o si no se acompa帽a de acciones directas que conlleven cambios significativos en las operaciones internas.
- Practicar la filantrop铆a como estrategia de distracci贸n. Aunque realizar donaciones es una innegable contribuci贸n, no lo es cuando sustituye la transformaci贸n de pr谩cticas internas que generen impactos negativos a largo plazo. Ser铆a el caso de una compa帽铆a de combustibles f贸siles que apoya proyectos de reforestaci贸n o financia investigaciones sobre energ铆as renovables mientras contin煤a expandiendo su producci贸n de petr贸leo y gas.
- Crear comit茅s y departamentos sin poder real. M谩s del 70% de las empresas cotizantes m谩s grandes del mundo cuentan con un comit茅 de sostenibilidad, seg煤n datos de 2021. Si bien eso es, a priori, una buena noticia, deja de serlo en el momento en que su papel es meramente simb贸lico, careciendo de la influencia, los recursos y la autoridad necesaria para implementar cambios reales en la estructura organizativa o participar en las tomas de decisiones.
- Alejar los impactos negativos. Reubicar instalaciones contaminantes en el extranjero o subcontratar etapas de procesos contaminantes a compa帽铆as extranjeras, generalmente ubicadas en pa铆ses con regulaciones ambientales m谩s laxas, es una pr谩ctica legal en muchos casos que permite a las empresas presentar m茅tricas m谩s favorables en sus informes de sostenibilidad. No obstante, eso refuerza las desigualdades ambientales globales y dificulta la implementaci贸n de pol铆ticas efectivas para abordar el cambio clim谩tico o la p茅rdida de biodiversidad.
Identificar todos estos enga帽os es el primer paso para combatirlos y convertirse as铆 鈥渆n un agente de cambio鈥�, remarcan los autores. Ello no solo contribuir谩 a otorgar el merecido reconocimiento a aquellas organizaciones verdaderamente comprometidas con la sostenibilidad, sino que tambi茅n incentivar谩 a m谩s organizaciones a adoptar pr谩cticas aut茅nticamente responsables. Para facilitar este camino, las empresas cuentan con unos marcos normativos de referencia cada vez mejor definidos聽que pueden orientar sus decisiones y estrategias hacia un desarrollo m谩s responsable y sostenible.
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