
La deslocalizaci贸n聽no es un fen贸meno nuevo, pero la manera en que se est谩 llevando a cabo s铆 lo es. El libro聽Offshoring in the Global Economy聽gu铆a a los directivos para que puedan gestionar los retos organizativos que surgen de esta nueva generaci贸n de deslocalizaciones.
Si se tiene en cuenta que los recursos y capacidades 煤nicos son m谩s importantes que nunca, la competencia se basa cada vez m谩s en el conocimiento, la habilidad para localizar y retener buenos talentos es esencial. Las empresas que sean m谩s capaces de gestionar la nueva generaci贸n de localizaci贸n global tendr谩n m谩s posibilidades de 茅xito a largo plazo. Pero, 驴por d贸nde deber铆an empezar?
En su libro, (La deslocalizaci贸n en la econom铆a global: pr谩cticas de direcci贸n e implicaciones en el bienestar), el profesor del 天美传媒 Joan E. Ricart y sus colegas Pablo Agnese, Niccol貌 Pisani y Tunji Adegbesan ayudan a los directivos a gestionar los retos organizativos que surgen de tener que coordinar a los trabajadores del conocimiento dispersados geogr谩ficamente.
El volumen presenta una visi贸n de la deslocalizaci贸n desde una perspectiva econ贸mica y directiva, compara las medidas directas e indirectas de su impacto en los mercados laborales y analiza de forma minuciosa la bibliograf铆a actual. Adem谩s, describe la nueva oleada de deslocalizaci贸n que se est谩 produciendo en la actualidad: la deslocalizaci贸n de servicios. Esta deslocalizaci贸n, pese a ser menor que la tradicional deslocalizaci贸n de fabricaci贸n, est谩 creciendo a un ritmo mucho m谩s r谩pido.
Finalmente, los autores sugieren c贸mo los directivos, los gobiernos y los mismos trabajadores pueden sacar el m谩ximo partido de esta nueva deslocalizaci贸n.
La deslocalizaci贸n de servicios
La llegada de Internet y del teletrabajo ha creado una nueva oleada de deslocalizaci贸n: la deslocalizaci贸n de servicios. Las empresas tienen la posibilidad de reubicar en cualquier parte del mundo procesos que, hasta hace poco, se consideraban cl谩sicos trabajos de oficina que solamente pod铆an realizarse en casa. Esto ofrece a las empresas la posibilidad de utilizar una plantilla de bajo coste con trabajadores con un gran nivel de formaci贸n.
Seg煤n los autores, "desde una perspectiva directiva, los servicios producen un atractivo adicional para competir por el talento a nivel mundial, que va m谩s all谩 de los an谩lisis de los costes/beneficios a corto plazo. Gracias al r谩pido desarrollo y al car谩cter din谩mico de la deslocalizaci贸n de servicios, las empresas tienen m谩s posibilidades de desarrollar sus propias capacidades y de encargarse de sus estrategias desde un punto de vista global".
La deslocalizaci贸n de servicios no es tan visible como la deslocalizaci贸n de la producci贸n convencional. Las f谩bricas no se cierran repentinamente, sino que se llevan a cabo procesos de reubicaci贸n graduales.
Aunque en un principio esta segunda oleada de deslocalizaci贸n estaba limitada a la migraci贸n de los centros de contacto y de las funciones administrativas e inform谩ticas, en la actualidad se incluyen actividades de desarrollo de productos como, por ejemplo, I+D, dise帽o de producto y servicios de ingenier铆a.
Los autores afirman que "la reubicaci贸n de estas actividades, consideradas tradicionalmente como las actividades cruciales que generan m谩s valor para la mayor铆a de las empresas, representa un importante cambio relacionado con la ubicaci贸n geogr谩fica que afecta a la organizaci贸n de las empresas".
El debate socioecon贸mico
Los autores desmitifican la relaci贸n negativa entre la deslocalizaci贸n y la p茅rdida de empleo. Insisten en que "al contrario de lo que se cree, los efectos de la deslocalizaci贸n sobre el empleo neto son insignificantes".
Aunque la deslocalizaci贸n ejerce un impacto negativo directo sobre el empleo, tambi茅n produce un impacto positivo indirecto en las mejoras de la productividad. "El lado positivo de este tema es que, con la deslocalizaci贸n de servicios, los efectos directos sobre el empleo son menos extremos, ya que se espera que los trabajadores altamente especializados se adapten con m谩s facilidad a los requisitos de las nuevas oportunidades laborales".
Adem谩s, los efectos positivos de la productividad se pueden obtener tanto de la deslocalizaci贸n tradicional como tambi茅n, en mayor medida, de la nueva deslocalizaci贸n de servicios. Como consecuencia, en la deslocalizaci贸n de servicios, los efectos sobre el empleo son menos agresivos.
De hecho, la deslocalizaci贸n de servicios puede promover que se lleven a cabo mejoras en las actividades dentro del propio pa铆s, enriqueciendo as铆 su productividad y abriendo la puerta a muchos trabajos "deslocalizables" para un futuro.
C贸mo gestionar la nueva deslocalizaci贸n
Los autores aconsejan c贸mo gestionar la nueva oleada de deslocalizaci贸n a tres grupos implicados: gobiernos, empresas y empleados.
En primer lugar, los gobiernos deben tener cuidado para no dificultar lo que ellos llaman "proceso econ贸mico natural".
"Si los gobiernos descuidan la deslocalizaci贸n, otros pa铆ses que experimenten un aumento del empleo acabar谩n aumentando su demanda de bienes y servicios, la mayor铆a de los cuales se producir谩n en el extranjero, y algunos de ellos incluso se producir谩n en el pa铆s donde estas actividades hayan sido reubicadas. A fin de producir estos nuevos bienes y servicios y cumplir con el aumento de la demanda internacional, se necesitar谩 m谩s mano de obra".
En el caso de las empresas, los autores subrayan que la deslocalizaci贸n debe considerarse como parte integral de la estrategia global de una empresa. Si no, estas podr铆an perder terreno a favor de aquellas otras empresas que est茅n m谩s dispuestas a tener en cuenta la deslocalizaci贸n.
Las empresas tambi茅n deben mostrarse flexibles y eficientes a la hora de gestionar su plantilla de trabajadores. Aquellas empresas que dedican tiempo y recursos con la finalidad de encontrar la estrategia correcta para poder instruir y formar a sus trabajadores tienen m谩s ventajas cuando llega el momento de deslocalizar.
"La formaci贸n continua, la planificaci贸n previa de la trayectoria profesional, las perspectivas profesionales del personal y la ampliaci贸n de las aptitudes son s贸lo algunas de las posibles estrategias que pueden ayudar a las empresas y a sus trabajadores a adaptarse a la nueva realidad que surge de la deslocalizaci贸n".
Tambi茅n sugieren que aquellos trabajadores que puedan sufrir el estigma de la deslocalizaci贸n deben ser flexibles.
"Disponer de flexibilidad geogr谩fica es hoy en d铆a una ventaja tan importante como lo fue, por ejemplo, durante la 茅poca de las colonias americanas. Hay mucho que ganar de los ejecutivos con experiencia y de los trabajadores flexibles y, subsiguientemente, de la sociedad en general".