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Diez recetas para mejorar la e-salud en Europa

Una estrategia tecnol贸gica bien definida y aplicada mejorar铆a la utilizaci贸n de las TIC en los hospitales, algo urgente si tenemos en cuenta las necesidades y movilidad de la nueva generaci贸n de pacientes.

25 de julio de 2012

El mercado de la telemedicina o e-salud ofrece un sinf铆n de oportunidades en la Uni贸n Europea, pero no est谩 exento de dificultades. Entre estas 煤ltimas, destacan las soluciones tecnol贸gicas necesarias para modernizar la gesti贸n y la direcci贸n sanitaria.

En el libro , la profesora del 天美传媒 Magda Rosenm枚ller firma un cap铆tulo en el que analiza la optimizaci贸n de la gesti贸n tecnol贸gica en los centros sanitarios.

El porqu茅 de la e-salud

Desde el punto de vista de las pol铆ticas p煤blicas, los sistemas de salud electr贸nicos nunca han sido tan necesarios, especialmente si tenemos en cuenta la creciente movilidad de los ciudadanos dentro de la Uni贸n Europea.

Los sistemas inform谩ticos deben estar integrados y ser m谩s compatibles para que los pacientes puedan acceder a los tratamientos sin importar el pa铆s en el que se encuentren.

Esto reviste una especial importancia en el caso de enfermedades cr贸nicas como la diabetes, las insuficiencias renales que requieren di谩lisis o la artritis reumatoide. En estos casos, disponer de historiales m茅dicos comparables en formato electr贸nico mejorar铆a enormemente la asistencia sanitaria transfronteriza.

Por otra parte, los avances tecnol贸gicos tambi茅n permitir铆an que los cuidados posoperatorios o de control experimentaran mejoras evidentes.

Un "proyectos piloto" puede ser un negocio

En la visita a una cl铆nica que aplica la telemedicina con motivo de la Conferencia Ministerial de Alto Nivel sobre eHealth 2010, celebrada en Barcelona, uno de sus fundadores afirm贸: "lo que tienen ustedes aqu铆 no es un proyecto piloto, es un negocio".

Esa mentalidad de "proyecto piloto" ha sido un obst谩culo permanente para las aplicaciones tecnol贸gicas basadas en datos cient铆ficos. Muchos de estos proyectos tienen 茅xito, pero quedan relegados a un contexto limitado y no aprovechan las ventajas que supondr铆a una utilizaci贸n a escala nacional o europea.

Otro problema son los elevados costes, que dificultan las inversiones necesarias, y, en general, la falta de claridad sobre qui茅n deber铆a tomar la iniciativa.

Tanto los temas normativos y legales como los incentivos perversos tambi茅n plantean impedimentos. Muchas veces no se tiene lo bastante en cuenta a los usuarios y a las partes implicadas, lo cual significa que los sistemas acaban centr谩ndose m谩s en la tecnolog铆a que en los propios pacientes.

El seguimiento de los avances tambi茅n es complejo. Una mala concepci贸n y planificaci贸n de las estrategias tecnol贸gicas genera datos insuficientes y una evaluaci贸n deficiente, por lo que es pr谩cticamente imposible cuantificar su impacto en los sistemas sanitarios en t茅rminos de calidad y mejoras de eficiencia.

Diez claves para una buena gesti贸n tecnol贸gica en el sector salud

Tras encuestar a directivos y examinar algunos de los mejores ejemplos de telemedicina en Europa, Rosenm枚ller propone diez medidas para que los proveedores sanitarios optimicen el gobierno de las TIC.

1. Integrar las TIC en la estrategia o el plan de inversi贸n del hospital. La estrategia tecnol贸gica debe reflejar la relevancia y la importancia a largo plazo de las soluciones adoptadas. Adem谩s, es preciso contar con el apoyo decidido del m谩ximo directivo de la instituci贸n.

Un buen ejemplo lo tenemos en la espa帽ola Grup M煤tua de Terrassa. La precisi贸n y eficiencia con que gestionan los datos cl铆nicos es clave en la calidad de su servicio y sintetiza la estrategia del hospital. Tambi茅n es b谩sica para la integraci贸n del hospital y los diversos centros de atenci贸n primaria para pacientes externos de que disponen.

2. Vincular la tecnolog铆a y los servicios cl铆nicos. El responsable de soluciones tecnol贸gicas
m茅dicas debe formar parte del consejo de administraci贸n o el comit茅 ejecutivo, como sucede en el Hospital Universitario de Ginebra (Suiza).

3. Crear un comit茅 de direcci贸n tecnol贸gica. Lo deben integrar tanto directivos como grupos de inter茅s y usuarios para asegurar que la estrategia y la implementaci贸n tecnol贸gicas tengan en cuenta las necesidades de los usuarios.

De nuevo, es una estrategia empleada por Grup M煤tua de Terrassa, que cuenta con un comit茅 que se re煤ne tres veces al a帽o y que se encarga de concebir un plan estrat茅gico, tomar las principales decisiones presupuestarias y hacer un seguimiento.

4. Establecer sistemas de seguimiento y evaluaci贸n. Se trata de un punto b谩sico para cuantificar de forma adecuada los resultados de las iniciativas comerciales emprendidas gracias a las TIC.

5. Nombrar a un responsable ejecutivo. Esta persona debe liderar los proyectos TIC, as铆 como hacer un seguimiento de su implantaci贸n y gesti贸n.

6. Animar a los profesionales de la medicina a formarse e implicarse en la implementaci贸n de las TIC. Esta formaci贸n debe fomentar la implicaci贸n y la respuesta. Con vistas a facilitar la aplicaci贸n de las TIC, tambi茅n debe fomentarse la participaci贸n de distintos departamentos, seg煤n los procedimientos cl铆nicos.

En la Asklepios Klinik Barmbek de Hamburgo se tiene en cuenta la opini贸n del personal y se considera crucial su implicaci贸n en la concepci贸n de los sistemas tecnol贸gicos, con un esp铆ritu de transparencia y comunicaci贸n.

7. Aumentar la implicaci贸n de los pacientes y facilitar su acceso a las TIC. Es importante poner los medios para que los pacientes aprovechen las posibilidades que brinda la tecnolog铆a.

8. Aplicar las TIC a la atenci贸n integral y a domicilio. En este caso es preciso contar con una clara implicaci贸n de los usuarios.

9. Valorar de forma continuada las innovaciones tecnol贸gicas y de tratamientos. Esto requiere actualizaciones continuas del sistema, as铆 como una gesti贸n de las TIC caracterizada por el apoyo a la innovaci贸n y el esp铆ritu emprendedor.

El Hospital Universitario de Ginebra tiene un amplio bagaje en desarrollos tecnol贸gicos y mucha experiencia en aplicaciones cl铆nicas, lo que le ha permitido desarrollar su propio sistema, al que va a帽adiendo nuevos componentes cuando lo considera oportuno.

10. Gestionar los efectos de las nuevas tecnolog铆as en el proceso asistencial. Los directivos deben anticipar los cambios de estrategia y sus implicaciones en el dise帽o de procesos. Las redes sociales tambi茅n deben formar parte de la estrategia tecnol贸gica, anticipando riesgos y oportunidades.

Enorme potencial de crecimiento

Una buena gesti贸n tecnol贸gica asegura una sinton铆a adecuada entre las TIC y la estrategia general, mientras que la implantaci贸n y el uso diario de esas tecnolog铆as fomentan la implicaci贸n de los usuarios.

Las TIC tambi茅n potencian el aprendizaje de cosas nuevas y aumentan la predisposici贸n de las instituciones a mejorar sus conocimientos tecnol贸gicos y adaptarse mejor a los avances.

En un contexto m谩s amplio, la colaboraci贸n entre hospitales fomenta el intercambio de buenas pr谩cticas: gracias al mayor control y a la evaluaci贸n de los resultados, se cuenta con datos para difundir las mejoras logradas.

El verdadero alcance de la e-salud a escala europea no ha hecho m谩s que comenzar a hacerse visible. Su potencial es enorme, pero es b谩sico seguir la direcci贸n adecuada. Y ello significa mejorar la capacidad de gesti贸n a todos los niveles y adoptar estrategias pull para mejorar la concienciaci贸n de los usuarios sobre las ventajas potenciales de la aplicaci贸n de las TIC en la sanidad.