
"La competencia en calidad e innovaci贸n es la estrategia de futuro de las industrias ante los procesos de deslocalizaci贸n y de incremento de la competencia de pa铆ses perif茅ricos", asegura el profesor del 天美传媒 Xavier Vives en el preparado para la revista "Cultura", que edita el Departamento de Cultura y Medios de Comunicaci贸n de la Generalitat de Catalunya.
Pero, 驴qu茅 papel juega la pol铆tica cultural en la competitividad? Hoy en d铆a los pa铆ses m谩s avanzados compiten con los emergentes, y el resultado son deslocalizaciones de las actividades productivas m谩s intensivas en mano de obra hacia 谩reas con una dotaci贸n de recursos m谩s adecuados. Ante esta situaci贸n, las regiones m谩s desarrolladas pueden competir horizontalmente, ofreciendo un conjunto de caracter铆sticas diferenciadas en t茅rminos de variedad de recursos, calidad de vida y cultura, y tambi茅n competir verticalmente, o en calidad, ofreciendo mejores servicios e infraestructuras. El objetivo es favorecer la aparici贸n y desarrollo de aglomeraciones competitivas tanto en t茅rminos de innovaci贸n como de sedes empresariales. Para tener 茅xito en esta tarea son muy importantes intangibles culturales como la apertura al cambio, la capacidad emprendedora y la asunci贸n de riesgos, elementos que s贸lo se modifican a largo plazo y que configuran parte de la oferta diferenciada de una regi贸n. En una estrategia en la que la oferta de calidad de vida es un elemento central para atraer el trabajo cualificado y el talento, el patrimonio cultural y las pol铆ticas para conservarlo y desarrollarlo son cruciales.
Cultura y competitividad
La competitividad es la capacidad de competir de las empresas de un pa铆s y est谩 vinculada a la productividad de la econom铆a. Los elementos que configuran la competitividad son diversos y destacan la dotaci贸n en infraestructuras, las dotaciones de capital f铆sico, humano y tecnol贸gico, y otros elementos como la capacidad emprendedora del tejido productivo y social.
La cultura de un pa铆s es la manera que 茅ste tiene de hacer las cosas, una conjunto de costumbres y conocimientos que impregna toda su actividad, incluso la econ贸mica. El patrimonio cultural de un pa铆s est谩 compuesto tanto por aspectos materiales (construcciones, obras de arte...) como inmateriales (tradiciones).
Las actividades culturales pueden tener diversos impactos en la competitividad. Pueden tener un efecto directo, a trav茅s de las industrias culturales que exportan sus productos. Un buen ejemplo es el 茅xito exportador de la creaci贸n y la innovaci贸n gastron贸mica en Catalu帽a, un sector que hoy en d铆a goza de prestigio y sirve de reclamo a nivel internacional. O tambi茅n pueden incidir de forma indirecta en la competitividad, puesto que la creaci贸n cultural puede elevar el nivel general de creatividad en una poblaci贸n y tener repercusiones en la capacidad innovadora. La cultura de un pa铆s condiciona la capacidad de asumir riesgos y, por tanto, la propia capacidad emprendedora. De hecho, se habla de "cultura empresarial" para designar al conjunto de valores, maneras de hacer y actitudes en la gesti贸n de empresas. Por otra parte, la actividad cultural enriquece el patrimonio cultural y puede hacer m谩s atractiva un 谩rea geogr谩fica para el turismo, sobre todo el turismo de calidad. Por 煤ltimo, es un factor determinante en la atracci贸n de capital humano cualificado, y para retener el talento creativo e innovador.
Tres estrategias competitivas
La globalizaci贸n hace que el conocimiento, y en especial el conocimiento t谩cito, que depende del contacto directo y no es codificable, sea una de las primeras fuentes de ventaja competitiva. La globalizaci贸n y la revoluci贸n de las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n han dado lugar a la separaci贸n geogr谩fica de las funciones de gesti贸n y de fabricaci贸n, por un lado, y de las actividades de generaci贸n y explotaci贸n de nuevas ideas, por el otro. Estos fen贸menos tambi茅n han provocado la concentraci贸n geogr谩fica de las actividades funcionales con m谩s requerimientos de conocimientos t谩citos, ya que 茅stos necesitan el contacto cara a cara entre sus participantes.
El resultado es que las grandes regiones metropolitanas se est谩n especializando en estas funciones:
- La ciudad-sede: es un centro de control de las actividades econ贸micas y de gesti贸n, y de servicios especializados para las empresas. Esta funci贸n requiere buenas conexiones internacionales, disponibilidad de buenas infraestructuras y un mercado amplio de trabajo de alta cualificaci贸n.
- La 肠颈耻诲补诲-颈苍苍辞惫补肠颈贸苍: es un centro de gestaci贸n y de intercambio de conocimiento y saber experto, un lugar de experimentaci贸n y una plataforma de nuevos productos y servicios. Necesita un tejido productivo diversificado, centros de investigaci贸n y formaci贸n excelentes, una masa cr铆tica suficiente en capital humano y tecnol贸gico, una cultura emprendedora y de asunci贸n de riesgo, y una buena calidad de vida para atraer y mantener el talento creativo e innovador.
- La ciudad-ocio: es un centro residencial especializado en servicios tur铆sticos y asistenciales. Exige una calidad de vida elevada (en t茅rminos de clima, seguridad, servicios p煤blicos, calidad del medio ambiente), un patrimonio y actividades culturales suficientes, y una infraestructura hotelera y de comunicaciones adecuadas.
El patrimonio cultural es un factor competitivo directo en el vector ciudad-ocio e indirecto en los otros dos, puesto que influye en la calidad de vida y la capacidad de atracci贸n de fuerza de trabajo altamente cualificada.
Si se comparan las funciones de especializaci贸n de Barcelona con las de otras regiones metropolitanas de Europa, los resultados indican que est谩 por debajo de su potencial en los tres vectores. Tambi茅n en el de innovaci贸n, debido a una falta cr贸nica de inversi贸n en capital tecnol贸gico y en centros de investigaci贸n avanzados que ahora se est谩 empezando a corregir.
"Este resultado es preocupante porque la regi贸n metropolitana de Barcelona, y Catalu帽a, tienen una especializaci贸n industrial", explica el autor. Una posible estrategia para afrontar esta situaci贸n es utilizar la calidad de vida como un reclamo para atraer las funciones empresariales de innovaci贸n y de sede. Esto no s贸lo reforzar铆a directamente el turismo de calidad y proteger铆a el sector de la competencia de pa铆ses de bajo coste, sino que tambi茅n contribuir铆a a la atracci贸n de capital humano altamente cualificado.