
El profesor del 天美传媒 Xavier Vives analiza las tensiones entre competencia y estabilidad financiera, y propone un marco regulatorio que se adapte a las peculiaridades del sistema bancario.
Hasta los a帽os setenta, la mayor铆a de bancos centrales y entes reguladores prefer铆an un sector bancario concentrado. Pero a partir de entonces se empez贸 a implementar una pol铆tica de competencia similar a la de cualquier otro sector en busca de una mayor eficiencia.
Sin embargo, la crisis de los 煤ltimos a帽os ha llevado a los Gobiernos a inyectar en el sector cientos de miles de millones de euros y a promover fusiones que no respetan los criterios de competencia. El tiempo ha demostrado que, aunque no se puede responsabilizar a la competencia de la fragilidad del sector, s铆 que afecta a su estabilidad.
El profesor del 天美传媒 Xavier Vives explica en el documento "" que la regulaci贸n puede servir para aliviar esta tensi贸n con pol铆ticas que tengan en cuenta la intensidad de la competencia. Un ejemplo son los requisitos de capital, que deber铆an ajustarse al grado de fricci贸n y rivalidad en cada segmento bancario.
Un camino de ida y vuelta
En los 煤ltimos cuarenta a帽os la banca ha evolucionado desde la recepci贸n de dep贸sitos y la concesi贸n de pr茅stamos hacia la provisi贸n de servicios a inversores y empresas, as铆 como la realizaci贸n de inversiones con fondos propios, por lo que el margen financiero perdi贸 importancia en relaci贸n al negocio de comisiones.
Pero, pasada la crisis, se ha vuelto a la banca tradicional, el margen financiero ha recobrado importancia y la participaci贸n bancaria en los activos financieros ha aumentado o se ha mantenido en relaci贸n con los niveles anteriores a la crisis.
Adem谩s, se ha acentuado el proceso de concentraci贸n del sector, que ya se hab铆a iniciado previamente: entre 1997 y 2007 el n煤mero de bancos disminuy贸 tanto en Estados Unidos (22%) como en Europa (UE-15, 29%).
Esta reestructuraci贸n se ha realizado sobre todo mediante fusiones. Un terreno en el que, seg煤n Vives, se debe mirar a largo plazo y considerar el grado 贸ptimo de concentraci贸n, los incentivos din谩micos para la prudencia de las entidades y la facilidad de entrada.
Aun as铆, la realidad es que la crisis ha motivado la fusi贸n de instituciones que recibieron subsidios y garant铆as del Gobierno. Como resultado, algunas entidades han aumentado su poder de mercado y tienen un menor coste de capital porque se las considera "demasiado grandes para quebrar".
Entre la competencia y la estabilidad
Est谩 claro que la competencia reduce la ineficiencia productiva y mejora la asignaci贸n de recursos al tiempo que promueve la innovaci贸n.
Sin embargo, tambi茅n puede aumentar la inestabilidad. En el caso del pasivo bancario, potencia el problema de coordinaci贸n de depositantes e inversores. En cuanto al activo, se incrementan los incentivos para la asunci贸n de riesgo, con lo que aumentan las probabilidades de quiebra.
La regulaci贸n deber铆a haber servido para mitigar estos efectos nocivos, pero la crisis ha hecho evidente el fracaso de los tres pilares en los que se sustentaba el marco de Basilea II.
La divulgaci贸n de informaci贸n y la evaluaci贸n del riesgo han sido deficientes, mientras que la disciplina de mercado no ha resultado efectiva debido al blindaje de las entidades "demasiado grandes para quebrar".
En vista del enorme fallo regulatorio, Xavier Vives defiende una reforma que facilite a los bancos los incentivos correctos y mejore tanto la estabilidad como la competencia. A su vez, reconoce que no se podr谩 eliminar por completo la tensi贸n entre ambas.
La inevitable intervenci贸n p煤blica
El autor apoya las ayudas p煤blicas otorgadas para evitar el contagio y proteger la estabilidad financiera, pero se帽ala que no se puede perder de vista la necesidad de mantener una competencia vigorosa a largo plazo.
Adem谩s, pone de manifiesto la importante diferencia entre las ayudas otorgadas al sector bancario y las de otros sectores: la ayuda a un banco suele generar una externalidad positiva para otras entidades, ya que limita la expansi贸n de la crisis y protege al sistema del contagio.
Si el banco en dificultades tiene un problema de solvencia, hay que reestructurarlo y proporcionarle una ayuda condicionada para que la competencia no se distorsione.
Seg煤n Xavier Vives, la creaci贸n de un "anillo de protecci贸n" (ring-fencing) en torno a la banca minorista, con exigencias de capital espec铆ficas dentro del grupo, puede resultar 煤til para aliviar el problema de las entidades "demasiado grandes para quebrar" y, al mismo tiempo, permitir algunas econom铆as de alcance en las actividades bancarias.
Por otra parte, recuerda que el papel de la pol铆tica de competencia en una crisis es mantener abiertos los mercados, controlar las distorsiones que resultan de los paquetes de rescate, favorecer la salida de las instituciones ineficientes y eliminar las barreras artificiales a la entrada.
Ante la posibilidad de un prolongado periodo de regulaci贸n m谩s estricto en el sector financiero, la pol铆tica de competencia deber谩 ganar protagonismo, algo a tener en cuenta si se pretende que el sector sea un motor de la innovaci贸n y el crecimiento.